“Narco-política”.

LOS EXPRESIDENTES NO.- Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública en México,  fue detenido en Estados Unidos, porque testigos protegidos en el juicio contra el narcotraficante, Joaquín, “El Chapo”, Guzmán Loera, aseguraron que recibió millones de dólares en sobornos para proteger al Cartel de Sinaloa.

Siguiendo esa lógica,  de darle peso legal a la voz de un testigo anónimo, cabe preguntar: ¿También serán detenidos los expresidentes Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón Hinojosa?.

La respuesta debería ser un “sí”,  porque los testigos protegidos que acusaron a García Luna repitieron las mismas imputaciones contra ambos exmandatarios.

Sin embargo, dudo mucho que Peña Nieto y Calderón sigan la misma suerte que el excolaborador de éste último.

Lo dudo porque la detención de García Luna huele más a una patraña política que a otra cosa. Parece más bien un intento de darle al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, una razón para compensar la pérdida de popularidad tras los múltiples yerros de los últimos meses, sobre todo el relacionado con la liberación de Ovidio Guzmán, precisamente el hijo de “El Chapo”.

Y es que, tan pronto y se conoció la noticia de la aprehensión de Genaro, el propio Presidente y sus principales colaboradores abordaron el tema como si fuera un mérito propio.

SE TARDARON.- Por cierto, no hay porque asombrarse tanto del involucramiento de un funcionario en el narcotráfico.

La “narco-politica” ha estado presente durante décadas en la cultura mexicana. Ahora se cuidan más las formas, pero en la década de los 80 y 90s las complicidades entre unos y otros hasta se presumían.

Al amparo de esa sociedad, en entidades como la nuestra se construyeron muchas fortunas.

En ciudades fronterizas como Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Tampico, Altamira y hasta Victoria, viven hoy poderosos empresarios que edificaron su capital en esa relación ilícita.

Algunos, como el exgobernador, Tomás Yarrington Ruvalcaba, no tuvieron tanta suerte y terminaron detenidos y procesados, pero muchos otros hoy viven en la opulencia disfrutando de esas fortunas de origen oscuro.

Si el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador se propusiera abrir una investigación, pondría a temblar a muchos.

Sin embargo, dudo mucho que lo haga.

¿DÓNDE ESTA EL SECRETO?.- Algo extraordinario debió haber sucedido para que, de pronto, surgiera un inusitado interés entre los jóvenes tamaulipecos por enrolarse en la Policía.

Durante años fue recurrente el desprecio a las convocatorias para ingresar a la Policía Estatal. Lo riesgoso de la actividad desalentaba a los muchachos.

Sin embargo, de acuerdo a recientes declaraciones de Jesús Antonio Lara Mata, rector de la Universidad de Seguridad y Justicia de Tamaulipas (USJT) , durante el presente año se dio una avalancha de interesados en ingresar a la corporación.

Es tanta la demanda de ingreso que se tuvo que decretar un periodo suspensivo en la recepción de solicitudes.

Desde luego que es bueno el hecho, sobre todo porque Tamaulipas todavía tiene un déficit de más de dos mil policías, pero la pregunta que flota en el aire es: ¿dónde está el secreto?.

ASI ANDAN LAS COSAS.

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