Vocación, disciplina y bicicleta: la rutina diaria de una enfermera tamaulipeca
Para ella, la bicicleta no es solo un medio de transporte, sino una parte esencial de su rutina diaria.
“Me gusta mucho andar en bici; es mi felicidad, me relaja, me activa y me ayuda a despejarme”, comenta al relatar cómo el ciclismo se ha convertido en su escape después de jornadas rodeadas de historias difíciles y pacientes con cáncer.
Carmen ingresó al hospital a los 24 años, prácticamente al concluir sus estudios. Actualmente cuenta con una maestría, especialidad en oncología y además combina su trabajo hospitalario con la docencia en una escuela de enfermería, donde imparte clases de radioterapia, oncología y desarrollo humano.
Entre consultas, tratamientos y clases, también divide su tiempo como mamá de dos niñas de 8 y 3 años. Aunque reconoce que equilibrar todas sus responsabilidades no es sencillo, asegura que disfruta cada una de sus facetas.
En el área oncológica, explica, la empatía es fundamental desde el primer contacto con el paciente.
“No solamente hablamos del diagnóstico; hablamos de cómo se sienten como personas”, comparte.
Durante la celebración del Día Internacional de la Enfermería, realizada en el Polyforum y encabezada por el gobernador Américo Villarreal Anaya, Carmen destacó la importancia de reconocer al personal de enfermería.
“Las enfermeras siempre vamos a estar ahí, siempre vamos a responder cuando se necesite”, expresó.
Mientras muchas personas comienzan su jornada en automóvil o transporte público, Carmen sigue llegando al hospital sobre dos ruedas, llevando consigo no solo su uniforme y experiencia, sino también una manera distinta de enfrentar cada día.