Errores caros

Cuando todo hacía indicar que el Senador con licencia capitalizaba la equivocación priista de un fotomontaje la semana anterior, viene un yerro que seguramente le restará el doble de simpatías de lo que había ganado: su alianza con Francisco Chavira Martínez.

¿En qué pensaba Cabeza de Vaca cuando aceptó esa sociedad con Chavira? Es difícil saber lo que pasó por la mente del panista, pero se antoja difícil entender que alguien en sus cinco sentidos haría alianza con un personaje tan vulnerable como Chavira.

¿Razones? De entrada, hay que decir que el presunto candidato independiente no representa una cantidad atractiva de votos en la que el panista pudiera haberse interesado. Seguramente los únicos votos que tiene son los de sus colaboradores y los de algunas decenas de alumnos de sus escuelas, que cruzarán su boleta para evitar sanciones internas y no por simpatía.

Pero hay otra razón más riesgosa por la que sostenemos que el abanderado del PAN se equivocó: la calidad de ex convicto de su nuevo socio. De hecho, tan pronto y terminó la conferencia de prensa en Tampico, donde ambos candidatos anunciaron la alianza, comenzaron a circular en las redes sociales “memes” y composiciones fotográficas con ambos tras la rejas de una prisión.

¿Acaso no previeron eso Cabeza de Vaca y sus colaboradores? Seguramente el daño será terrible.

¿Cómo van explicarle ambos esa sociedad a los miles de electores que los vieron en los dos debates dándose hasta con la cubeta? No hay forma de entender ese error de “primaria” por parte del panistas y sus expertos de campaña.
Por eso le digo que hasta en eso parejean PRI y PAN.

EL RESTO

EN EL PRD, su dirigente estatal, Alberto Sánchez Neri, anunció la expulsión de los ex presidentes del partido, Elpidio Tovar de la Cruz y Rafael Rodríguez Segura, además del ex diputado Juan Manuel Rodríguez Nieto.

¿La causa? que anunciaron públicamente su voto a favor del candidato panista a la gubernatura, Francisco Javier García Cabeza de Vaca.

Los expulsados conforman un grupito de perredistas que añoran tiempos idos cuando a través del monopolio del partido se beneficiaban de las prerrogativas estatales y federales.

“No perdemos nada con su salida”, dice Sánchez Neri.

ASÍ ANDAN LAS COSAS

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