El interés tiene pies

Hay que decir las cosas como son: en los debates legislativos nunca se impondrá la razón sino la decisión de quién tenga la mayoría. Por lo menos en Tamaulipas esa es la realidad.

Vale la aclaración porque, durante cada sesión del Congreso del Estado y sobre todo en las de fin de año , cuando se discuten los asuntos más importantes de la agenda,  (la revisión de cuentas públicas, leyes de ingresos, el paquete económico del Gobierno del Estado, etcétera), los posicionamiento de uno y otro grupo político se hacen con tanta enjundia como si hubiera posibilidades reales de que al final fuera a prevalecer la razón del que mejores argumentos ofrezca y no el interés de cada bancada.

Pero no, la realidad es de que mientras las legislaturas sigan dominadas por el partido que también jefatura el Poder Ejecutivo no hay la mínima posibilidad de que prevalezca la mejor propuesta.

Quiérase o no, cualquier iniciativa que sea del interés de la mayoría dominante saldrá adelante sin importar que sea o no de beneficio para la sociedad. Así ha sido, así es y así será.

Hoy por ejemplo, la Sexagésima Tercera Legislatura es dominada por el PAN , el mismo partido que gobierna el Estado, por lo que es entendible que los diputados avalen todo lo que les pida el Titular del Poder Ejecutivo.

No hay la mínima posibilidad de que se opongan a alguna propuesta del Gobernador por más que sea una iniciativa que cause perjuicio a los ciudadanos.

Insisto, para que eso ocurriera sería necesario que la mayoría de diputados en el Congreso fueran de un partido distinto al que gobierna, o bien que existiera un equilibrio de las distintas fuerzas políticas.

Pero mientras no sea así, cualquier debate en la tribuna será estéril. Tiempo y recursos desperdiciados. Puro show.
Por eso el ideal deseable sería que el Congreso del Estado tuviera una conformación más equilibrada, por lo menos entre las dos principales fuerzas políticas, el PRI y el PAN.

Con ello habría posibilidades reales de hacer valida la famosa Teoría de  los Pesos y Contrapesos, que no es otra cosa que un Poder le cuide las manos al otro.

Pero no. Mientras no haya equilibrio entre las bancadas el Poder Legislativo seguirá estando al servicio del Ejecutivo.
Así sucede ahora con el PAN y así ocurrió cuando el PRI fue mayoría. No es culpa ni de uno ni de otro, es simplemente la consecuencia de un mal diseñado y obsoleto sistema legislativo.
Para muestra basta un ejemplo: la tenencia vehicular.

Cuando el PRI tenía mayoría se opuso siempre a la exigencia de la oposición para eliminar el impuesto, y ahora que el PAN manda en la legislatura ocurre exactamente lo mismo frente al reclamo de la bancada tricolor.
Ese argumento de que velan por el interés ciudadano está muy lejos de la verdad. Queda claro que “el interés tiene pies”.

EL RESTO.

En la bancada del PRI ya hay un diputado "chapulín"

Se llama Moisés Balderas , es de Reynosa, y ya se le pinto de azul la piel. No tarda en declararse independiente, que para efectos prácticos sería un panista más.

Desde que inició la legislatura le ha llevado la contra a sus compañeros al momento de decidir el voto, pero el hecho fue más obvio en la última sesión ordinaria del Pleno, donde el dirigente petrolero del norte del estado se ladeo de plano hacia los panistas.

ASÍ ANDAN LAS COSAS.

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