Camioncitos de inmunidad

Como si fuera una hazaña que puede presumir, el dirigente de la Confederación Nacional Campesina, (CNC), Florentino Arón Sáenz Cobos, anunció que su organización y la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas, lograron que el Gobierno federal les permitiera a cerca de mil camiones “chocolates”, -o sea ingresados del extranjero en forma ilícita-, transitar libremente por el estado para transportar, a los Centros de Acopio, las casi tres millones de toneladas de sorgo y maíz que habrán de producirse en breve.

De acuerdo al dicho de Florentino, a partir del 15 de mayo y hasta la segunda quincena de agosto próximo, ni la Policía Federal Preventiva, ni la Policía Fiscal, ni cualquier otra corporación policial, molestarán a los conductores de ese millar de camioncitos, porque así fue acordado con las instancias respectivas del Gobierno federal.

Dicho en otras palabras, lo que la CNC y la Unión Agrícola están anunciando es inmunidad e impunidad para que esos vehículos transiten por la zona agrícola del estado sin el menor riesgo de decomiso.

La verdad, qué bien que ambas organizaciones campesinas velen por los intereses de sus representados. Está excelente que les garanticen la movilización de su cosecha. Lo que no está bien es que lo hagan pisoteando la ley.

Ese es el problema de este país: que el Gobierno aplica las leyes a conveniencia. Por eso, cuando intenta ponerse enérgico contra algunos sectores de la sociedad se enfrenta al descrédito y al ninguneo ciudadano.

Resolver un problema pisoteando la ley no es admisible por ningún lado que se le vea, por más que se quiera argumentar que es en bien del campesinado, uno de los sectores más marginados del país.

Si en realidad hay una intención de ayudar a los campesinos, el mismo Gobierno tiene los elementos para hacerlo sin faltar a la ley. Tan sencillo como impulsar la nacionalización de esos camioncitos a través de un programa de subsidio.

Con ello evitaría tener que andar regalando inmunidad o impunidad cada año cuando se llegue el momento de recolectar la cosecha.

De otra forma, si el Gobierno insiste en esa práctica, al rato le van a llegar reclamos de otros sectores, igual de aporreados que el campesinado, para exigir un trato preferencial similar.

EL RESTO

Todo está listo para el segundo debate entre los ocho candidatos a la gubernatura. Si en el primer encuentro brotó lodo por todos lados, ésta vez saltará estiércol.

ASí ANDAN LAS COSAS

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