Streamer pretende vivir encerrado en su cuarto por 5 años

Tim C. Inzana llevará su reto hasta las últimas consecuencias; si le dan más dinero, más tiempo pasará encerrado y trasmitiendo por Twitcht.
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Tim C. Inzana, un streamer  de Twitch estadounidense, lleva 104 días encerrado en una habitación de Los Ángeles, transmitiendo en vivo las 24 horas del día, los 7 días de la semana, sin salir de las cuatro paredes. Pero eso no es todo, planea quedarse allí durante mucho más tiempo si sus seguidores le pagan.

Espera conseguir 5 millones de dólares; a cambio, Inzana está dispuesto a pasar encerrado los próximo cinco años y transmitirlo en vivo todo el tiempo. por ahora tiene 3 mil 600 seguidores y su audiencia en vivo suele variar.

¿Quién es este personaje?

Inzana tiene 34 años y dice ser un artista, razón por la que espera vender el streaming en vivo “en un marco personalizado como una obra de arte inusual”. Ahora mismo lo hace a través de Twitch de forma gratuita, pero espera encontrar personas dispuestas a desembolsar esos 5 millones que lo mantendrían en reclusión durante un lustro.

Pero quiere subir la apuesta. Si alguien quiere dar 10 millones de dólares se compromete a mantenerse aislado durante 10 años consecutivos, y aunque no lo ha dicho expresamente, sus fans dicen que está dispuesto a más, siempre a razón de un millón por año. 

“La obra soy yo creando una gran obra de arte inversiva, sería como ver un espacio en blanco transformarse en este espacio colorido. No sé exactamente lo que estoy haciendo, para ser honesto. Hay elementos de mí simplemente siguiendo corazonadas y queriendo hacer del mundo un lugar mejor”, ha asegurado Tim.

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¿Es divertido o entretenido verlo?

Durante estos 100 días de encierro su rutina no ha variado mucho: Se sienta frente a su ordenador haciendo sesiones de preguntas y respuestas con sus espectadores. También baila en solitario, come, medita o trabaja en varias obras de arte. Y obvio, por la noche se le ve dormir. 

Tim aseguró que este reto fue consultado con su familia, y que incluso la novia dio su aprobación. De hecho, la chica le compra comida que le pasa por la ventana.