Marie Kondo se rinde, es imposible tener la casa ordenada con hijos

La organizadora japonesa admite las dificultades que presenta la maternidad ante su filosofía 
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Si nunca has podido llevar el orden perfecto de Marie Kondo, no te preocupes. Ella tampoco puede. La que fuera reina de la organización del hogar se ha rendido a lo evidente y ha confesado que el orden en su casa ya es una prioridad para ella. El origen de esta cambio tan radical en su forma de vivir está en sus hijos. La japonesa ha confesado que, al ser madre, no se puede estar ordenándolo todo continuamente. 

En una reciente entrevista con el The Washington Post, Kondo ha admitido que tener una casa ordenada y minimalista es muy complicado de conseguir cuando se tiene que lidiar con tres hijos. "Mi casa está desordenada, pero la forma en que paso mi tiempo es la correcta para mí en este momento y en esta etapa de mi vida", ha confesado la escritora. 

Kondo y su marido, Takumi Kawahara, tienen dos hijas, Satsuki y Miko, y un hijo, que llegó a sus vidas en 2021. Con tres niños pequeños en casa, puede hacerse muy cuesta arriba tenerlo todo impecable. 

En este sentido, la creadora del método KonMari ha confesado que aspirar a que un hogar esté siempre en perfecto estado de revista es una utopía, al menos cuando hay hijos de por medio: “Hice todo lo posible para mantener mi casa ordenada en todo momento. Pero terminé dándome por vencida. Ahora me doy cuenta de que lo que es importante para mí es disfrutar el tiempo con mis hijos en casa”. 

Nueva filosofía, nuevo libro

Esta nueva realidad personal, muy diferente a la que tenía cuando saltó a la fama al publicar el libro La magia del desorden en 2014, le ha llevado a escribir El método kurashi: cómo organizar tu espacio para crear tu estilo de vida ideal. Este nuevo libro va en la línea de su nueva filosofía de vida, que no tiene tanto que ver con el orden, sino tener una vida feliz y plena. 

"El verdadero propósito de ordenar no es reducir tus posesiones o desordenar tu espacio. El objetivo final es despertar la alegría cada día y llevar una vida alegre", asegura la japonesa el libro.