El hacker que descubrió los secretos más oscuros de EU

En los archivos a los que Gary McKinnon tuvo acceso están el de un informe que detalló cómo una nave espacial se estrelló en nuestro planeta hace años
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En 2015, Gary McKinnon reveló que tres años antes, cuando violó el sistema de seguridad cibernético de la NASA encontró información relacionada con OVNIS y seres extraterrestres que, hasta ahora no ha sido revelada de manera pública.

En una entrevista con RichPlanet TV, McKinnon afirmó que encontró un documento titulado “oficiales no terrestres”, y  ahí, en esa hoja de Excel, se contenía una lista de rangos y nombres de personas desconocidas.

En otra hoja del documento de Excel, Gary McKinnon descubrió que existía otro archivo titulado “transferencia de material entre flotas”; es decir, entre OVNIS y naves estadounidenses. 

No obstante, cuando el hacker intentó buscar los nombres de las flotas (un total de entre 8 a 10), no pudo hallar nada publicado sobre ellos, por lo que se refuerza su teoría de que todos los documentos que encontró son parte de archivos secretos y no terrestres. 

“Asumí que son archivos que deben estar contenidos en un programa secreto sobre el espacio”.

¿Una nave espacial en la Tierra?

En los archivos a los que Gary McKinnon tuvo acceso están el de un informe que detalló cómo una nave espacial se estrelló en nuestro planeta hace años. 

No obstante, el gobierno se encargó de eliminar toda evidencia y esconder a la nave para estudiarla a profundidad.

El Santo Grial de las tecnologías

McKinnon dijo que también halló una tecnología no terrestre capaz de obtener energía de formas que no contaminen a la Tierra, a lo que llamó como “el santo grial de la generación de energía libre y limpia”.

¿De qué archivos clasificados hablamos?

Gary pudo tener acceso a los archivos secretos gracias al programa Landsearch, del que una vez que logró obtener el dominio, le permitió buscar todos los archivos y carpetas disponibles. 

 En 2002, el hacker fue arrestado en Reino Unido, acusado del delito de violación de datos, por lo que Estados Unidos pedía su extradición.

Afortunadamente en 2012, Theresa May, entonces ministra del Interior en el Reino Unido, decidió no extraditar a Gary McKinnon a Estados Unidos, alegando motivos de derechos humanos.

De haber sido extraditado a Estados Unidos, el hacker habría sido condenado a hasta 60 años tras las rejas.