Don Ángel cumplió su manda a la Virgen de El Chorrito
Don Ángel Tenorio se ha convertido en un símbolo de fe en su travesía por las carreteras de Tamaulipas, pero también una muestra de la solidaridad de los tamaulipecos. Y lo logró, cumplió con su manda, llegó hasta la Virgen del Chorrito.
Salió desde Reynosa el pasado sábado 10 de enero a las 5 de la mañana, en su bicicleta, jalando su remolque que él mismo construyó, con la imagen de la Virgen de Guadalupe que le regaló un amigo de su patrón y la cual lo acompañó durante todo el camino, hasta su destino final, El Chorrito en el Municipio del Hidalgo, más de 350 kilómetro.
Pronto su historia se volvió viral en las redes sociales, el peregrino que viajaban en bicicleta para cumplir su manda a la Virgen, luego de que obtuviera su milagro de sanidad y no perder sus dedos debido a la diabetes.
Don Ángel asegura que su fe es tan grande, que él mismo se dio de alta en el hospital, se salió en bata, confiado en que la Virgen lo ayudaría.
Por ello tenía que cumplir su manda de viajar hasta El Chorrito para agradecerle.
Pero en su viaje no estuvo solo, tras hacerse viral su historia, la ayuda no tardó en llegar, los tamaulipecos se unieron en su apoyo para regalarle comida y agua en su camino, aunque él dejó claro que no buscaba fama, solo cumplir con su fe.
“Yo no quiero fama, yo voy porque es mi fe, mi creencia en la virgencita, yo no quiero fama, solo que ella me cubra y a toda la gente que me ha apoyado que los mantenga con sanidad” dijo.
Las autoridades también se unieron para ayudarlo, le ofrecieron un lugar para dormir en las Estaciones Seguras, en donde recibió alimentos para recargar energías.
Incluso cuando el viaje se volvió pesado y comenzó a sentir las primeras señales de agotamiento, los elementos de la Guardia Estatal lo apoyaron remolcándolo por algunos tramos para que pudiera descansar.
Después de su larga travesía, Don Ángel llegó finalmente al municipio de Hidalgo el lunes 11 de enero, en donde fue recibido no solo por la población que ya lo esperaba, sino también por las autoridades municipales quienes le ofrecieron todo su apoyo para hacer de su estadía una grata experiencia.
“Mi idea es llegar a conocer la Virgen del Chorrito, agradecerle bastante por mi familia y por toda la gente que me apoyo en el camino, que los siga bendiciendo”.
Personal del Ayuntamiento le ofreció refugio para descansar y también alimentos para recargar energía antes de subir hasta el Santuario de la Virgen de El Chorrito.
Incluso el Hotel Santa Fe le ofreció hospedaje para que pudiera descansar mucho mejor.
Don Ángel se dijo igual de sorprendido que todos por el apoyo y la atención que ha recibido.
En cuanto a su viaje de regreso dijo, pasará unos días en Hidalgo, para descasar y recuperarse, pues los calambres en las piernas ya comienzan a molestarle tras días de pedaleo y una vez que se recupere regresará en su bicicleta hasta Reynosa, esperando encontrar una vez más el apoyo de todos para cumplir con su viaje de regreso.
“Pues estaré uno o dos días para recuperar el cuerpo de los calambres que traigo ya y ya después el regreso, ya más despacito”.
Don Ángel cumplió con su manda, llegó hasta el Santuario de la Virgen, siempre cobijado por el apoyo de todos y por ello su viaje se convirtió no solo en un acto de fe, sino también despertó la solidaridad de los tamaulipecos, quienes seguramente también lo apoyaran en su regreso a su hogar.