Los ataques cabecistas contra Tania Contreras López son cada día más absurdos y desesperados, pero sobre todo inútiles.
Y no nos referimos solamente a los bulos de la semana pasada.
Desde que la licenciada Tania Contreras anunció su interés por participar en la elección judicial, la embestida de bots azules se hizo presente en las redes sociales.
Especialmente durante la campaña de la elección judicial, pues la ofensiva cabecista brincó del anonimato de las redes sociales a los espacios mediáticos que acostumbra menudear el panismo tamaulipeco.
El objetivo entonces era impedir que Tania Contreras llegara al Supremo Tribunal de Justicia de Tamaulipas.
Fracasaron. Pero no solo eso.
Cada ofensiva panista ha fortalecido a Contreras López. La fortaleció cuando fue candidata y la fortalecen ahora como magistrada electa.
La muestra está en que su triunfo en las urnas fue arrollador e inobjetable. Y mire que intentaron de todo.
Hoy la arena ya no es mediática sino legal. Pero ahí los cabecistas tampoco tienen argumentos.
Su estrategia es intentar desacreditar a la magistrada electa. Restarle legitimidad con falsedades y mentiras a modo.
Pero justamente como en el pasado, lo único que han logrado es fortalecer más a Tania, quien ya les tiene tomada la medida y en cada ocasión ha salido a desmentir las campañas de lodo en su contra.
Y mientras ella se fortalece, quien cada día está más debilitado es Cabeza de Vaca.
Porque las campañas cuestan, no solo recursos también credibilidad. Y de esto último le queda muy poco al ex gobernador.
Lo mismo que aliados en el centro del país, donde cada día es más difícil que lo tomen en serio.
Otra cosa que ya no tiene Cabeza de Vaca es tiempo. Solo restan 51 días para que los jueces y magistrados electos entren en funciones y con ello se reactiven las investigaciones y los procesos legales en su contra.
Por eso Cabeza de Vaca está desesperado, como si estuviera en un pozo de arenas movedizas. Así que mientras más patalea más rápido se va hundiendo.
Y con él se hunde el panismo en Tamaulipas. Un partido que ha sido reducido a un puñado de empleados y mandaderos del ex gobernador.
Por eso no le extrañen que las campañas negras continúen. Es lo último que les queda.
La ilusión de hacer algo. No importa que no sirva para nada. Como su gobierno.
Pues eso.
Es bueno saberlo: 1) Y mientras el PAN en Tamaulipas sigue preocupado en defender a su patrón, MORENA ha afiliado a más de 150 mil tamaulipecos tan solo en lo que va del año.
Su dirigente estatal, Guadalupe Gómez Núñez, recordó que eso es apenas la mitad de la meta que se fijaron para el 2025.
Esta campaña de credencialización la realizan más de 300 morenistas a través de visitas casa por casa, reforzando la cercanía de este partido con sus bases sociales.
Además de las nuevas afiliaciones, Morena creará 2 mil 107 comités seccionales de Defensa de la Transformación en esta entidad.
Rómulo Pérez Sánchez, presidente del Consejo Estatal, dijo que este partido político tendrá presencia activa en cada colonia y ejido.
MORENA dará mayores responsabilidades partidistas a los legisladores federales y locales, así como los síndicos y regidores, además de los miembros del Comité Directivo y el Consejo estatales, pues deberán de coordinar 10 comités cercanos a su respectiva sección.
Es decir, realizarán trabajo político partidista en territorio luego de cumplir sus obligaciones como representantes populares.
2) El rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), Dámaso Anaya Alvarado, participó en la reunión nacional que sostuvieron las y los titulares de las universidades e instituciones de educación superior de todo el país con el destacado jurista Mtro. Hugo Aguilar Ortiz, presidente electo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
El encuentro, celebrado en la ciudad de Oaxaca, tuvo como propósito establecer estrategias conjuntas para fortalecer el desarrollo académico de las universidades públicas ante los retos educativos, sociales y económicos que enfrenta México.
Dámaso Anaya expresó que, para la UAT, este tipo de espacios son esenciales para fortalecer alianzas estratégicas, y subrayó que la participación de la Suprema Corte en este diálogo con las universidades representa un avance significativo para vincular el ámbito académico con la justicia, la igualdad y el fortalecimiento del Estado de derecho.
Durante su intervención, el Mtro. Hugo Aguilar Ortiz —destacado jurista de origen mixteco y próximo ministro presidente de la SCJN— resaltó la importancia de fortalecer la educación pública como pilar del desarrollo social y de la justicia en México. Su trayectoria y compromiso con la equidad educativa fueron reconocidos por los rectores, quienes coincidieron en la necesidad de impulsar programas conjuntos de capacitación, actualización docente y planeación estratégica.
La coordinación del encuentro estuvo a cargo de Luis Armando González Placencia, secretario general ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), y de Luis Alberto Fierro Ramírez, coordinador de Fortalecimiento Académico e Institucional, quienes enfatizaron la importancia de construir una agenda académica con la participación activa de la Suprema Corte, para fortalecer el papel de las universidades públicas como agentes de cambio social.
En la reunión, que fue convocada por la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), a través de su rector, Cristian Carreño López, estuvieron los rectores Santos Guzmán López, de la Universidad Autónoma de Nuevo León; Octavio Castillo Acosta, de la Autónoma del Estado de Hidalgo; Serafín Ortiz Ortiz, de la Autónoma de Tlaxcala; Martín Aguilar Sánchez, de la Universidad Veracruzana y Norma Liliana Galván Meza, rectora de la Universidad Autónoma de Nayarit.
La presencia de autoridades gubernamentales y de representantes de instituciones de educación superior de distintas regiones del país, evidenció la proyección nacional del encuentro, que marca el inicio de una serie de trabajos colaborativos que buscarán atender las prioridades educativas de México, con un enfoque inclusivo, social y de impacto directo en las comunidades universitarias.
