Tamaulipas fortalece al campo 

Las protestas del sector agrario en México no son cosa nueva. Desde Zapata hasta el México moderno los campesinos han pedido la ayuda del estado para desarrollar sus actividades. 

Tenencia de la tierra, avances tecnológicos, tratados y precios internacionales, disponibilidad de agua, fertilizantes, semillas, todos estos son temas recurrentes del sector debido a lo impredecible de la naturaleza. No puede adivinarse cuando habrá años buenos o cuando habrá años malos. 

Este contexto de incertidumbre convierte a los productores del campo en peones de intereses políticos que buscan sacar beneficios particulares aprovechándose del sudor de los agricultores. 

La estrategia no es nueva, hace apenas una semana también se intentó utilizar a los jovenes en una supuesta marcha de la ‘Generación Z’, en donde curiosamente la mayoría de los participantes estaban lejos de ser adolescentes. 

Volviendo al campo, es verdad que cada sector enfrenta retos, pero sería un error caer en generalidades por la simple razón que cada región, cada estado, enfrenta condiciones distintas. 

No solo climáticas, culturales y geográficas, también en sus gobiernos. 

Tamaulipas no puede compararse con el bajío, por ejemplo. Ni el noroeste del país con el sureste. 

Tan solo en este año los productores tamaulipecos recibieron una derrama de recursos federales superior a los 636 millones de pesos. 

Por su parte, el Gobernador Américo Villarreal ha destinado una inversión histórica de 234 millones de pesos para contribuir al desarrollo y fortalecimiento del sector agrícola.

Además de estos apoyos, el gobernador ha dispuesto una línea de crédito de hasta 170 millones de pesos con créditos de hasta por 500 mil pesos para las diferentes actividades básicas del sector agropecuario. 

Los productores tamaulipecos también han recibido 163.84 toneladas de semilla de maíz; 589.72 toneladas de semilla de sorgo grano; 50 toneladas de semilla de avena; 46.3 toneladas de semilla de frijol; 3.87 toneladas de semilla de cacahuate, 725 kg de semilla de cártamo y 146.55 toneladas de trigo, junto con 897 mil litros de diésel.

Esto ha servido para subsidiar a 9 mil 600 personas productoras agrícolas rurales, en 37 municipios en el estado, para cultivar un total de 74,837 hectáreas. 

En la región citrícola del centro del estado se apoyó con 15 millones de pesos para adquirir 674 toneladas de fertilizante granulado. 

Además, se han invertido más de 12 millones de pesos en asesorías técnicas y capacitación para beneficiarios involucrados en cadenas productivas como sorgo, maíz, avena, cítricos, mango, cactáceas (nopal y pitaya), frijol, hortalizas y caña de azúcar.

Esto es solo un ejemplo de los apoyos que ha recibido el campo tamaulipeco por parte de la Presidenta Claudia Sheinbaum y el Gobernador Américo Villarreal. 

Por supuesto que hay retos en el sector, pero la inversión sin precedentes de este año ha servido para reducirlos y han contribuido a fortalecer al campo tamaulipecos. 

Además de la entrega de apoyos directos, líneas de crédito y subsidios a los insumos productivos, se buscan actividades alternativas para el sector como la producción de biocombustibles y la producción de harinas nixtamalizadas, proyectos que sirven para diversificar los ingresos de los agricultores y apoyar la economía de la gente con precios accesibles. 

El campo tamaulipeco es clave para la economía del estado y también para el país, por eso nunca se ha puesto en duda el respaldado a sus productores desde ambos niveles de gobierno. 

Quien diga lo contrario solo pretende usar a los campesinos como carne de cañón. Ya lo hicieron con los jóvenes y no les funcionó. Ahora buscan explotar a otro sector… Y ocurrirá lo mismo. 

Pues eso.