Claudia Sheinbaum demostró este domingo su músculo político.
Aprovechó el segundo aniversario de su triunfo electoral para mandar un mensaje sin ambigüedades.
El acto masivo en la Ciudad de México, replicado en los 31 estados, fue un manotazo en la mesa: aquí mando yo.
El mensaje tuvo tres destinatarios: la derecha internacional, la oposición en México y los rebeldes dentro de Morena.
Tres grupos a los que se les ha subido la calentura electoral rumbo al proceso de 2027.
En Tamaulipas, el gobernador Américo Villarreal encabezó la celebración en el Recinto Ferial con más de 20 mil simpatizantes del movimiento llegados de los 43 municipios del estado.
El gobernador reiteró su respaldo a Sheinbaum en un enlace virtual: "Usted, gran presidenta, cuenta con el pueblo de Tamaulipas”.
Lo acompañaron su esposa, la Doctora María de Villarreal, el gabinete y los alcaldes del estado.
Carmen Lilia Canturosas y el rector Dámaso Anaya acapararon las solicitudes de fotos.
Beto Granados, de Matamoros, también recibió el cariño de la gente y atendió todas las selfies.
Humberto Prieto fue el más apapachado por el contingente de Reynosa.
Claudia Sheinbaum leyó bien el momento y lo está usando a su favor. El mitin es apenas el inicio.
La Presidenta pidió que a partir de esta semana se realicen asambleas en todas las plazas públicas para informar “que la patria no se vende, se defiende.”
Lo hizo ella porque las grillas internas empezaron a distraer a Morena.
Esto permitió al PAN y al Verde golpear al gobierno para posicionarse electoralmente.
Sheinbaum lo detectó a tiempo.
“…por eso lo decimos con firmeza: ni los corruptos de antes que quieren regresar al poder, ni quienes pretenden utilizar al movimiento de Transformación para proteger intereses personales, ni ningún agente extranjero que quiera imponer condiciones a nuestra nación, van a doblegar la dignidad del pueblo de México.”
La Presidenta tiene claro quiénes son sus adversarios. El mensaje también fue para ellos.
En Tamaulipas, el mitin también fue una demostración del músculo político de Américo. De su liderazgo, de estructura y de autoridad.
En Tamaulipas manda Américo.
Lo del domingo fue un recordatorio para los acelerados.
El Gobernador y la Presidenta enfrentan a los mismos adversarios: el PAN de Cabeza de Vaca. El Verde de Eugenio Hernández y los traidores y oportunistas como Lalo Gattás.
Ellos son los que se benefician de dividir al movimiento, los que entorpecen la transformación y los que añoran regresar al pasado.
La elección de 2024 ya dejó en evidencia a esos grupos. En 2027 buscarán hacerlo de nuevo.
Por eso el mensaje de la Presidenta llega en el mejor momento. Ordena la discusión, corta las distracciones y fija las reglas del juego.
Ahora le toca responder al partido.
Respaldar a Sheinbaum. Respaldar a Américo. Demostrar que primero están los intereses de los ciudadanos.
Las candidaturas serán una consecuencia.
Pues eso.