Los hábitos de prisión

Claudia Sheinbaum sabe quién es Eugenio Hernández. Por eso en 2024 se deslindó de su candidatura al Senado. 

“Aquí en Tamaulipas, en el Senado vamos separados. Entonces el Partido Verde define sus candidatos. Porque finalmente cada partido, cuando van separados, es autónomo.”

La Presidenta tuvo voz de profeta. 

“Lo importante aquí es que el pueblo de Tamaulipas es quién va a decidir, o sea, porque nosotros podemos tener una opinión, pero ¿quién decide? El pueblo de Tamaulipas”.

Y así fue. La fórmula de Eugenio Hernández y Maki Ortiz quedó en un lejano tercer lugar. Apenas 4% por encima de Movimiento Ciudadano, que se quedó en el cuarto sitio.

Hoy, el exgobernador y expresidiario es Secretario de Operación Política del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Verde. 

También es un prófugo de la justicia de los Estados Unidos, donde piden su extradición junto con la de Óscar Gómez Guerra, su excuñado. 

De acuerdo con el Manual de Procedimientos del Partido Verde, el Secretario de Operación se encarga de las estrategias políticas electorales y de negociar alianzas con otros partidos. 

Hoy el Verde busca chantajear a Morena y a la Presidenta Sheinbaum con la designación de las candidaturas de la elección de 2027.

Tiene sentido. Serán las mañas que aprendió Eugenio tras las rejas. 

Eugenio Hernández ya tiene historial de interferir en elecciones nacionales. En 2017, López Obrador lo exhibió con una grabación del día de las votaciones de 2006.

Elba Esther Gordillo le dice al entonces gobernador de Tamaulipas que "ya es el momento de definirse" y que le "venda" el favor a Felipe Calderón. 

Al día siguiente, Pedro Cerisola —secretario de Comunicaciones panista— le agradecía en otra llamada que hubiera "cumplido en demasía”.

Esa experiencia seguramente es lo que le interesó al Verde para darle a Eugenio su cargo actual. 

Si eso puede hacer el Secretario de Operación del Verde a nivel nacional, ¿cree usted que no está dispuesto a repetirlo en Tamaulipas?

La respuesta la estamos viendo en vivo. 

Este sábado, en la toma de protesta del Comité Municipal del Verde en Reynosa, Makito, quien llegó al cargo como candidato de Morena, siguió con el discurso de Mario López: “a chingar a su madre, no los queremos aquí” dijo desde el templete.  

¿Qué hacía Makito en la protesta del Verde? ¿Al que paga le toca el micrófono?… Porque también habló Maki. 

La puesta en escena incluyó los gritos de ‘Gobernadora, Gobernadora’, impulsados por Muñoz Cano. 

Fuera máscaras. Qué importa que sean actos anticipados de campaña. Es la estrategia de Eugenio. 

Quien piense que el ataque de ‘La Borrega’, primero, y el de Makito después, son una coincidencia, todavía cree en las cadenas de oración de las redes sociales. 

La ausencia de Eugenio en el evento también dice mucho. 

Ahí estuvieron Maki, Muñoz Cano, Carlos Peña y hasta la dirigente nacional del Verde, Karen Castrejón Trujillo. 

¿Por qué no estuvo Eugenio? 

Ni modo que el Secretario de Operación del Verde a nivel nacional no tuviera agenda para un evento en su propio estado. Y en la ciudad que gobierna su compañera de fórmula al Senado. 

Eugenio no estuvo porque quiere esconder la mano. No estuvo porque sabe que tiene problemas con la justicia. No estuvo porque tiene miedo a ser extraditado. 

La suspensión de dos magistradas que ampararon a Eugenio Hernández para que este evitara su extradición, fue porque emitieron resoluciones contrarias a las pruebas. 

La investigación del Poder Judicial de la Federación sobre el caso sigue viva y en marcha. 

Lo que quiere decir que la entrega de Eugenio a los Estados Unidos es una opción sobre la mesa. 
El Partido Verde está subiendo la presión contra la Presidenta y contra Morena de cara al proceso electoral. Sería un error pensar que el partido y el gobierno no responderán. 
Pues eso.