¿La tercera es la vencida?

Dos veces. Dos veces el Tribunal Electoral de Tamaulipas ha aceptado el mismo argumento para impedir que Gattás sea sancionado: que no se sabe si el perfil de Facebook "Lalo Gattás" es suyo. 

Ocurrió en 2024 con publicaciones de simbología religiosa. Volvió a ocurrir este agosto con fotografías de campaña en las que aparecen menores. Esta vez, el IETAM no lo dejó pasar.

El 21 de septiembre el Consejo General del IETAM reafirmó la sanción contra Gattás por difundir en el perfil "Lalo Gattás" fotografías de campaña con menores sin difuminar sus rostros, la misma infracción que el Trieltam había tumbado el 28 de agosto con un argumento burocrático: que el IETAM no había explicado bien cómo sabía que ese perfil era suyo.

La nueva resolución no deja espacio a la duda: el perfil está verificado por Meta, Gattás nunca lo desconoció como propio, y cuando el IETAM le pidió en privado retirar las fotos como medida cautelar, las fotos se bajaron. 

Quien tiene ese control sobre una página no es un tercero ajeno a ella. 

El Trieltam tuvo, otra vez, la oportunidad de sostener su primera revocación con algo más sólido que un tecnicismo, y en cambio le devolvió el problema al IETAM.

El patrón ya no admite casualidad. El Trieltam volvió a aceptar la misma objeción a pesar de las pruebas contundentes, como lo demuestra el IETAM. 

El contraste aparece en los expedientes promovidos en su contra. La regidora Adriana Béjar Flores lleva once meses esperando una resolución sobre su queja por la retención del bono trimestral que reciben los demás integrantes del Cabildo. Ella ha calificado el caso como violencia política de género. 

Cuando el mismo tribunal tarda de manera tan distinta según de qué lado esté Gattás, la pregunta de si existe un trato preferencial o no parece contestarse sola. 

Y ahí es donde el asunto deja de ser solo un problema de justicia electoral y se vuelve un problema político inminente. 

Porque hay un tercer expediente, más grave que los dos anteriores, que sigue exactamente en el mismo punto muerto: el PSE-25/2025, donde el IETAM declaró a Gattás y a su secretario del Ayuntamiento, Hugo Reséndez, responsables de violencia política de género contra la regidora Josefa Edith Mata Gracia, por usar las redes sociales para atacar a ella y a su hija, con una sanción que incluye su inscripción por un año en el Registro Nacional de Personas Sancionadas en esa materia. 

A diferencia de los casos de los menores y la simbología religiosa, este sí sería un impedimento legal para ser candidato. 

Gattás y Reséndez apelaron esa resolución el 10 de febrero. Y ahí sigue: para julio, la sanción permanecía congelada, sin ejecutarse, sin que sus nombres aparecieran todavía en ningún registro. No hay indicios públicos de que el Trieltam lo haya resuelto desde entonces.

El proceso electoral 2026-2027 ya arrancó el 13 de septiembre, y con él corren los tiempos de selección de candidaturas. 

Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, anunció que este lunes definirán las siete candidaturas pendientes de los aspirantes a las gubernaturas, después de eso seguirá la selección de candidatos para las alcaldías y diputaciones federales, que ocurrirá en los primeros días de octubre. 
 
Así que el margen para que el Trieltam decida se está agotando. 

Nombrar a un candidato con un proceso legal abierto, con el riesgo de ser impedido por sus antecedentes legales, sería un gran error para cualquier partido. 

Especialmente si es un aspirante como Gattás, quien enfrenta dos señalamientos por violencia política de género.

Pues eso.