La prueba de turismo

Tamaulipas está rompiendo récords. Este fin de semana vacacional dejó una derrama de 2 mil 900 millones de pesos. Un crecimiento superior al 60 por ciento frente al mismo periodo de 2025.

El dato refleja que la confianza en el estado se ha recuperado. También que se ha sabido sostener, porque la reputación no se gana por temporadas, sino con un esfuerzo diario.

Y ahí solo importan los resultados. La seguridad en Tamaulipas dejó de ser una promesa, hoy vemos los frutos de este trabajo.

De eso trata el operativo vacacional encabezado por el gobernador: no solo de vigilar carreteras o destinos, sino de hacer posible que la gente venga, se quede y regrese.

Las cifras demuestran que está cumpliendo. Solo Playa Miramar recibió 450 mil visitantes en estos días santos, otro récord que anticipa un cierre todavía mayor en la temporada.

El año pasado se registraron 2.8 millones de turistas. Ahora Tamaulipas se encamina a rebasar con holgura los 3 millones y a consolidarse como el destino turístico de mayor crecimiento en el noreste del país.

Detrás de estas cifras están los rostros de miles de familias. El sector turístico emplea a 150 mil personas en el estado. En ellas empieza el efecto multiplicador.

Eso es lo que significa que el turismo crezca: mejores condiciones de vida para los tamaulipecos.

Cuando hablamos de seguridad es en un sentido amplio. Empezando por la reducción de los delitos sí, pero también en buena infraestructura carretera para el traslado de los viajeros.

La autopista Mante-Tula conectará a la entidad con el centro del país. Esto mejora el comercio con el traslado de bienes y también el turismo, reduciendo los tiempos de viaje con otros estados.

Hablamos también de seguridad sanitaria. No hay brotes de sarampión. Los restaurantes cumplen con las medidas de higiene adecuadas.

La seguridad también implica el cuidado al medio ambiente. Las playas de Tamaulipas no presentan contaminación y son aptas para todos. Incluso el reciente derrame de petróleo en el sur del país no representa un riesgo en nuestras costas.

La tranquilidad de viajar por Tamaulipas también implica remover obstáculos innecesarios. La Fiscalía Anticorrupción activó el Operativo Paisano para evitar que cualquier autoridad abuse de los viajeros que transitan por el estado.

Esta es la coordinación institucional que existe en Tamaulipas. Por eso crece el turismo y aumenta el bienestar.

Mención aparte merecen los cuerpos de auxilio. Son los que están en la primera línea: los paramédicos del CRUM, los elementos de Protección Civil, el personal de Ángeles Verdes, los policías de la Guardia Estatal, los inspectores sanitarios, los salvavidas en las playas, la policía montada, la Guardia Nacional y la Marina.

Ellos no tienen vacaciones. Mientras otros descansan, ellos trabajan para que las familias puedan salir a carretera, visitar una playa o detenerse en un restaurante con la certeza de que hay un estado funcionando detrás.

Por eso el turismo no debe entenderse solo como una postal bonita de Semana Santa o como cifras alegres. Sino como un termómetro de que Tamaulipas se está transformando porque se están haciendo bien las cosas.

Cuando un estado atrae visitantes, mueve su economía y genera confianza, no es producto de la casualidad.

Hoy Tamaulipas ya no promete un cambio, demuestra que está mejor que antes.

Tres millones de turistas parecen estar de acuerdo.

Pues eso.