La FADYCS entra a una nueva etapa

Hay facultades que explican a una universidad completa. La Facultad de Derecho y Ciencias Sociales Tampico es una de ellas. Por tamaño, por historia, por peso académico y por la cantidad de jóvenes que forma, la FADYCS ocupa un lugar estratégico dentro de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.

Por eso tiene relevancia la toma de protesta de la maestra Elda Ruth de los Reyes Villarreal como directora de la FADYCS para el periodo 2026-2030. 

El acto, encabezado por el rector Dámaso Anaya Alvarado en el Centro Universitario Sur, se dio además en el marco de los eventos conmemorativos por el 76 aniversario de la UAT. 

No fue un simple relevo administrativo. Fue una señal de continuidad, fortalecimiento y crecimiento para una de las unidades académicas más importantes del estado.

Dámaso Anaya lo dijo con datos: la FADYCS atiende a más de 4 mil 100 estudiantes y cuenta con el respaldo de 243 docentes. Esa dimensión obliga a pensar en grande. 

Una facultad con ese tamaño no puede caminar con inercias pequeñas. Necesita dirección, infraestructura, programas pertinentes, vinculación, movilidad, docentes preparados y una vida estudiantil que acompañe la formación profesional.

La llegada formal de Elda Ruth de los Reyes a la dirección abre una etapa que combina experiencia interna y una agenda clara de consolidación. 

La FADYCS tiene fortalezas importantes: 91 por ciento de su profesorado cuenta con grado de doctorado y 21 docentes pertenecen al Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, con una meta de llegar a 24 para 2027. 

Esos números no son adorno. Hablan de una planta académica con alto nivel de preparación y capacidad para sostener investigación, docencia y formación especializada.

La UAT necesita facultades así. Facultades que no solo administren carreras, sino que construyan prestigio académico. 

Facultades capaces de formar abogados, comunicadores, economistas, especialistas en turismo, docentes de idiomas, psicólogos y profesionales con herramientas para entender una región compleja como el sur de Tamaulipas.

Ahí aparece el papel de Dámaso Anaya. Su rectoría ha venido empujando una Universidad más conectada con oportunidades nacionales e internacionales. 

En la FADYCS habló de movilidad estudiantil, del programa intercultural de Walt Disney y de un nuevo proyecto con Universal Studios. 

Puede sonar curioso que una facultad de derecho y ciencias sociales dialogue con corporativos de entretenimiento global, pero justamente ahí está el punto: los jóvenes necesitan mundo, idiomas, experiencia, trato intercultural y confianza para competir fuera de su entorno inmediato.

La internacionalización deja de ser discurso cuando un alumno vive una experiencia fuera del país, aprende otra forma de trabajo y regresa con más seguridad profesional. 

La UAT está abriendo esas puertas, y eso eleva las expectativas de sus estudiantes.

También son relevantes los convenios con el Órgano de Administración Judicial del Poder Judicial de la Federación, la Suprema Corte de Justicia de la Nación y la Auditoría Superior de la Federación. 

En una facultad donde se forman estudiantes de derecho, economía, comunicación y ciencias sociales, esas alianzas tienen sentido práctico.

El servicio social y las prácticas profesionales ganan valor cuando acercan a los jóvenes a instituciones donde se toman decisiones, se interpretan normas, se fiscalizan recursos y se entiende el funcionamiento del Estado.

Ese tipo de vinculación puede marcar diferencia en la formación de un estudiante. No es lo mismo cumplir horas que vivir una experiencia profesional con exigencia real. La UAT está intentando mover la aguja hacia ese lado.

El eje social también aparece con la alianza anunciada con la Secretaría de Gobernación y el Instituto de la Juventud para promover programas de cultura de paz en los campus. 

En tiempos donde las universidades enfrentan tensiones, conflictos, ansiedad, violencia simbólica y retos de convivencia, hablar de paz no debe quedarse en mural bonito y foto con palomas. Debe convertirse en prevención, escucha, mediación, formación emocional y rutas claras de atención.

Por eso llama la atención el anuncio del primer “robot mediador”, en colaboración con la Universidad Tecnológica de Altamira. Suena a futuro entrando por la puerta principal de la facultad, con toga digital y todo. 

Pero más allá de lo llamativo, el proyecto apunta hacia una pregunta importante: cómo usar tecnología para mejorar procesos de mediación, atención y resolución de conflictos.

La futura apertura de las licenciaturas en Criminología y Criminalística, así como la especialidad en Psicología Forense, también responde a necesidades reales. 

El país demanda perfiles capaces de entender violencia, evidencia, conducta, investigación, justicia y atención a víctimas con mayor rigor.

La FADYCS puede convertirse en un espacio fuerte para esa formación, siempre que esos programas nazcan con calidad académica, docentes especializados e infraestructura adecuada.

En infraestructura, los avances también pesan. La modernización integral de la Torre de Comunicación, la cobertura total de conectividad a internet y la climatización de 70 aulas son mejoras que inciden directamente en la experiencia diaria de los estudiantes. 

A veces se habla de excelencia como si fuera una palabra de mármol. En la vida real, excelencia también significa internet que funciona, aulas frescas, equipos disponibles y espacios donde aprender no sea una carrera de resistencia contra el calor.

La inauguración del complejo deportivo multidisciplinario y cancha de usos múltiples “Juan José Córdova Aviña” completa la lectura. Más de 4 mil estudiantes tendrán un espacio digno para practicar deporte y fortalecer su formación integral. 

Además, el nombre rinde homenaje a un personaje emblemático del deporte universitario, ligado al equipo de fútbol americano Búhos. Una universidad también se construye con memoria, con identidad y con lugares donde los jóvenes conviven más allá del salón.

El evento mostró cohesión institucional. Estuvieron representantes del Gobierno del Estado, legisladores y autoridades municipales de Tampico, Madero y Altamira. Esa presencia confirma que la FADYCS tiene peso en la región y que la UAT sigue siendo una institución alrededor de la cual se articulan muchas agendas públicas.

Dámaso Anaya está colocando a la Universidad Autónoma de Tamaulipas en una ruta de crecimiento con infraestructura, movilidad, vinculación, investigación y formación integral. La FADYCS, por su tamaño y por su historia, será una pieza central en esa ruta.

Elda Ruth de los Reyes recibe una facultad grande, exigente y con mucho potencial. Su reto será sostener la calidad académica, ordenar el crecimiento, concretar los nuevos programas, fortalecer la investigación y mantener una comunidad estudiantil activa, orgullosa y bien atendida.

La UAT cumple 76 años mirando hacia adelante. En Tampico, la FADYCS entra a una nueva etapa con dirección, obra, tecnología, deporte, alianzas y una agenda académica ambiciosa.

Cuando una facultad grande se fortalece, la Universidad completa gana.

Pues eso.