Cabeza de Vaca lleva cuatro años en Estados Unidos convencido de que Washington nunca lo entregará. Inés Gómez Mont pensaba lo mismo hasta el viernes 30 de octubre, cuando la fotografiaron en Miami esposada y encadenada.
La conductora y el exgobernador de Tamaulipas comparten similitudes en sus procesos legales. A ella la Fiscalía General de la República la busca por delincuencia organizada, lavado de dinero y defraudación fiscal. La acusan de participar en una red de empresas fantasma que habría movido cerca de 3 mil millones de pesos en contratos federales.
A él lo buscan por delincuencia organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita y delitos fiscales. La denuncia de la UIF es de 2020.
Además, se le investiga por cinco contratos de Salud, en el mismo caso en el que está señalada su exsecretaria Gloria Molina. A ese frente judicial se suman las declaraciones de Molina y del exsecretario de Desarrollo Económico, Carlos García, quienes le atribuyen decisiones sobre contratos y proveedores.
Inés Gómez Mont y Cabeza de Vaca huyeron de México. Los dos alegan persecución política. Los dos gastaron años en amparos y a los dos se los negaron: a ella, un juzgado federal a mediados de 2024; a él, el 11 de febrero pasado, contra la segunda orden de captura.
La conductora y el exgobernador comparten lazos políticos. El abuelo de Inés, Felipe Gómez Mont, fue fundador del PAN; su tío Fernando fue secretario de Gobernación de Felipe Calderón. Cabeza de Vaca fue el primer gobernador panista de Tamaulipas y director de la CORETT con Calderón.
Gómez Mont y Cabeza de Vaca encontraron en Estados Unidos un refugio que parecía blindado. De 269 solicitudes de extradición que México envió entre 2018 y 2026, 233 seguían sin respuesta en mayo. El argumento de Washington ha sido casi siempre el mismo: los delitos financieros no son violentos y los acusados no representan riesgo.
Aquí viene la parte que al exgobernador le conviene leer despacio.
El 25 de septiembre la Interpol canceló las fichas rojas contra Gómez Mont y su esposo. Un mes después ella fue detenida. Él tiene un brazalete electrónico, su audiencia es a mediados de noviembre.
A Cabeza de Vaca le gusta utilizar a la Interpol para exonerarse: si no hay ficha, no hay delito. La detención de Gómez Mont derriba ese argumento.
La FGR confirmó que su localización fue posible mediante un intercambio de información con el Gobierno de Estados Unidos.
Este dato debe preocupar al exgobernador porque demuestra dos cosas: Washington y México están cooperando. Y entregarlo ya no está fuera de la mesa.
La mayor diferencia entre Gómez Mont y Cabeza de Vaca es que él tiene doble nacionalidad. Gómez Mont está bajo custodia del ICE por su situación migratoria.
Sin embargo, la visa de la conductora ya estaba vencida desde antes del viernes. Lo que cambió es que alguien en Washington decidió revisarla.
Porque cuando Washington decide entregar a alguien, encuentra cómo.
El martes 3 de noviembre es la elección intermedia en Estados Unidos. Se renuevan la Cámara de Representantes (435 diputados) y un tercio del Senado. El resultado influirá en la ruta diplomática que tomará Trump para la segunda mitad de su gobierno. Y sobre todo en la velocidad con que se tomen esas decisiones.
A mediados de noviembre la presidenta Claudia Sheinbaum viajará a China para participar en la cumbre de la APEC. El Gobierno mexicano está gestionando un encuentro cara a cara con Donald Trump, de acuerdo con El Universal.
El comercio y la migración sin duda son los temas más importantes de la agenda. También la seguridad y la cooperación.
No sería extraño que la presidenta plantee a Trump la extradición de Cabeza de Vaca. En México también hay elecciones en 2027 y Cabeza de Vaca sería el mejor trofeo anticorrupción.
Pues eso.