Gobernar con el trabajo ajeno

Cuando se piensa que Gattás ya ha tocado fondo, el alcalde de Victoria vuelve a demostrar que su oportunismo y desvergüenza no conocen límites. 

Esta vez, el alcalde quiso presumir y apropiarse del ‘Puerto Seco’, una obra emblemática para detonar la economía de Victoria y de los municipios del centro del estado, que ha sido concebida e impulsada por el Gobernador Américo Villarreal Anaya. 

Superado por su incapacidad para gobernar el municipio, sumido en una crisis por falta de resultados y de rechazo ciudadano, Gattás intenta apropiarse nuevamente de obras estatales para atajar los señalamientos. 

Este comportamiento no es nuevo, al contrario. Saludar con sombrero ajeno se ha convertido en una estrategia recurrente de su administración, al no tener logros propios en cuatro años de gobierno municipal. 

Recuerde que ya lo hizo con la segunda línea del acueducto, proyecto planeado, impulsado y cabildeado por el Gobernador Américo Villarreal ante la Federación, que hoy es una obra en marcha gracias al apoyo de la Presidenta Claudia Sheinbaum. 

¿Pero qué hizo Gattás? Hasta en espectaculares presumió la obra, con su cara encima, para hacerla pasar como propia. 

Gattás no se limita a plagiar las mega obras del Gobierno del Estado, también recorre obras de pavimentación que no son propias, a las que visita con el pretexto de ‘supervisarlas’ para poder tomarse la foto. 

Antes se colgó de los camiones recolectores que el Gobernador envió a Victoria para rescatarla de la crisis de basura ante la negligencia del alcalde. 

Y no olvide las pipas de agua potable que el Gobierno del Estado envió a las colonias mientras Gattás se cruzaba de brazos ante el fracaso de su estrategia de tandeo. 

Pero el alcalde no solo piratea obras públicas, también presume obras privadas como suyas. 

La remodelación de la central de autobuses es otro ejemplo, y varias veces se ha colgado la medalla por la apertura de una tienda Costco en Victoria que no se ha materializado. 

El colmo es que utiliza también los programas de apoyo federales para llevar agua a su molino, mientras tanto no se conoce una sola beca o ayuda social que salga de la alcaldía para beneficio de los victorenses. 

Y claro, para que se propague el engaño se utilizan cuentas anónimas y bots en las redes sociales, incluso a medios y periodistas despistados que usan y desechan. 

“El proyecto…  siempre lo he dicho, los proyectos del gobernador son los proyectos de Lalo Gattás” dijo ayer Gattás en una entrevista con ese cinismo que le caracteriza.

Pero la realidad es otra. Victoria no tiene gobierno municipal, por eso no hay resultados. 

Si hubiera que ponerle un nombre al modelo de gobierno de Gattás, sería el del parásito político: aquel que presume los logros ajenos porque carece de los propios. 

En la naturaleza todo parásito necesita un huésped para sobrevivir, alimentándose de su energía sin aportar nada a cambio. 

En Victoria, Gattás ha encontrado en la estructura y las obras del Estado y la Federación a su huésped: se adhiere a sus logros, absorbe su brillo y pretende hacerse pasar por el cuerpo que genera la vida, cuando en realidad es solo un parásito que vive de lo que otros construyen, mientras él se vuelve rico milagrosamente.

La única pregunta que queda en el aire es ¿hasta cuándo?

Pues eso.