Cabeza de Vaca ya tiene nuevo partido político. O eso parece.
Este sábado, desde su cuenta de X, el ex gobernador felicitó a su “amigo” y operador, Guadalupe Acosta Naranjo, por asumir la presidencia de Somos México.
Somos México realizó su asamblea constituyente este fin de semana: el último requisito que debía cumplir antes del pronunciamiento del INE.
Cabeza de Vaca y Acosta Naranjo comparten historia y presente.
Son al menos diez años de complicidad política. En mayo de 2016, Acosta Naranjo era diputado federal del PRD y vino a Tamaulipas para apoyar la campaña del entonces candidato del PAN a la gubernatura.
El apoyo fue recíproco. El 26 de agosto de 2021, ya como gobernador de Tamaulipas, Cabeza de Vaca nombró a Acosta Naranjo representante del Gobierno de Tamaulipas en la Ciudad de México.
En paralelo, Acosta Naranjo fue secretario técnico de la Alianza Federalista, el grupo de gobernadores opositores que rompió con la CONAGO y existió entre 2019 y 2021, con Cabeza de Vaca como protagonista.
Acosta Naranjo combinó estas obligaciones con la representación del PRD ante el Consejo General del INE, donde defendió sin éxito a Cabeza de Vaca en sus intentos por ser candidato plurinominal.
Una defensa no por oficio pero sí por encargo: uno del PRD y otro del PAN.
En 2025, con ambos políticos desempleados y uno huyendo de la justicia, lejos de distanciarse estrecharon más sus lazos.
Acosta Naranjo se volvió viajero frecuente a McAllen, Texas, donde se veía con Cabeza de Vaca. Encuentros que presumían en X para mantenerse vigentes.
Este es el contexto en el que llega Acosta Naranjo a la presidencia de Somos México.
En MORENA lo dicen sin rodeos: el diputado federal Sergio Gutiérrez Luna señala a Cabeza de Vaca como un financiador de este nuevo partido.
Un partido político que nace sin programa, pero con una consigna: oponerse al gobierno. La viva imagen de Cabeza de Vaca.
No pierda de vista que mientras Cabeza de Vaca impulsa a otro partido sigue militando en el PAN. Eso es traición o hipocresía.
“Hoy Cabeza de Vaca necesita más al PAN Tamaulipas de lo que el partido necesita al exgobernador. Gane quien gane la interna, heredará una estructura debilitada, sin condiciones reales para ser competitivo. Pero eso le importa poco. Cabeza de Vaca no busca un partido fuerte, sino un membrete que le sirva de escudo político y a una clase política que pueda seguir controlando.”
Eso se lo contaba la semana pasada. Siete días después Cabeza de Vaca lo reafirma.
El control del PAN Tamaulipas se le escapa de las manos, por eso necesita otro partido. Uno donde su influencia no se ponga a discusión y sus empleados lo obedezcan.
Pero sobre todo, Cabeza de Vaca necesita un partido más limpio que él.
Cabeza de Vaca ya enlodó mucho al PAN. No puede cambiar su pasado, por eso intenta empezar de nuevo.
Eso es lo mismo que buscan los actores políticos que integran Somos México, borrar su pasado. Por eso no exigen principios, mientras su fe sea ciega.
El esfuerzo en esta nueva operación política llega tarde para Cabeza de Vaca.
Este martes la Suprema Corte de Justicia de la Nación votará por retirarle o no su amparo.
El proyecto de resolución de la ministra Lenia Batres es claro: considera a Cabeza de Vaca prófugo de la justicia.
La votación por atraer el asunto sirve como antecedente. También la suspensión del juez federal que protegió a Cabeza de Vaca y la negación del amparo más reciente.
Esto indica que Cabeza de Vaca quedará desprotegido ante su orden de captura.
Los pataleos mediáticos de Cabeza de Vaca, además de tardíos, han sido infructuosos.
Apostó por un rompimiento entre el Gobierno de México y los Estados Unidos. Ocurrió lo contrario. La cooperación es clara: comercio, seguridad, migración, relaciones internacionales, energía.
Trump ve en Claudia Sheinbaum a una aliada. La Presidenta de México lo ha remarcado muchas veces: cooperación sí, subordinación no. Y con eso ha ganado el respeto de Trump.
En noviembre, Estados Unidos tendrá sus elecciones legislativas intermedias y el panorama para el Partido Republicano no es el más optimista.
Esto quiere decir que la administración de Trump y su partido se volverán más pragmáticos.
Ya tienen suficientes complicaciones domésticas para cargar con un personaje como Cabeza de Vaca, que es buscado por la justicia.
Texas y Washington ya no son un refugio seguro para Cabeza de Vaca. Tampoco el PAN.
Ya buscó un nuevo partido. ¿Buscará un nuevo país?
Pues eso.
Es bueno saberlo: 1) Para entender la reaparición pública de Egidio Torre hay que voltear a ver a Nuevo Laredo.