Cuatro años de transformación

Américo Villarreal rinde cuentas a los tamaulipecos. 

El informe fue entregado al Congreso del Estado el 13 de marzo. Pero el acto político importante ocurre hoy, frente a la gente. 

La administración estatal transita el quinto mes de su tercer año. 

El desfase es herencia panista. Cambiaron la fecha del informe como estrategia electoral. No les funcionó, como tantas cosas de su gobierno. 

Américo lo prefiere así. Les responde con resultados. 

La inversión en Salud supera los 2 mil 300 millones de pesos. En obra pública son más de 21 mil millones de pesos en los 43 municipios. 

Se construyen grandes proyectos estratégicos: la segunda línea del acueducto de la presa Vicente Guerrero, la autopista Mante-Ocampo-Tula y el Puerto del Norte, en Matamoros.  

La confianza se ha capitalizado: 433 millones de dólares en inversión extranjera. 

El respaldo de la Presidenta Claudia Sheinbaum es total. Gracias a las gestiones del gobernador, 24 mil 500 millones de pesos llegan al estado en programas federales. 

Los apoyos alimentarios benefician a 288 mil familias. 

La pobreza extrema está prácticamente erradicada.

Tamaulipas se está transformando. De la soberbia panista al humanismo responsable. Del gobierno de cuates al gobierno del pueblo. 

El contraste es brutal. Hoy el ex gobernador Cabeza de Vaca es un prófugo de la justicia. Repudiado incluso por los panistas. Refugiándose en el extranjero por temor a rendir cuentas ante los tamaulipecos. 

Américo no solo está entregando resultados. También está limpiando la casa. 

Las investigaciones contra los exfuncionarios cabecistas y los desfalcos de miles de millones son causas abiertas. 

La disciplina financiera y la reducción de la deuda son un punto cardinal de esta administración. Demuestran una gestión responsable, sin despilfarros y al servicio de la gente. 

Américo gobierna con visión de futuro. Cabeza gobernó planeando su huida. 

Hoy, Tamaulipas es referente nacional en energía limpia, en reducción de delitos, en construcción de vivienda, en erradicación de la pobreza. 

Hay más oportunidades. Mejores sueldos. Menor desigualdad. 

No es casualidad. Son los compromisos cumplidos de Américo Villarreal. 

Cuando un gobierno entrega resultados, hacer política es más fácil. 

En Tamaulipas la oposición no existe. El PAN vive una guerra cupular. Los cabecistas están más preocupados por el futuro del ex gobernador que el de los ciudadanos. 

El PRI hace mucho que se quedó sin liderazgos. El resto de partidos solo estira la mano en época electoral. 

Américo los dejó sin argumentos. Poniendo el ejemplo. Siendo congruente con sus principios. 

La obra no está terminada. Quedan dos años y medio. Los objetivos son claros.

“No hay nada más poderoso que una idea a la que le ha llegado su tiempo. Y esa idea es Tamaulipas” ha dicho el gobernador. 

Hoy es el tiempo de Américo Villarreal Anaya y su Cuarto Informe de Gobierno. 

Pues eso.