Sube la temperatura y también las protestas. Los victorenses ya no aguantan.
No solo es la falta de agua. Es la indiferencia. El desprecio con el que son tratados por el gobierno de Eduardo Gattás.
Un alcalde que no da la cara a sus gobernados. Y cuando se dirige a ellos, es para cobrarles.
Ahí está el video en sus redes sociales publicado el sábado. Anuncia un nuevo cajero de autocobro para pagar el recibo de agua.
“Un sistema muy fácil de operar. Acabamos de hacer muy sencillo el pago del agua. Saludos y bendiciones”, dice.
“Rápido, práctico y sin complicaciones. Así deben ser los servicios” agrega, haciendo completa la burla para los victorenses.
El martes, vecinos de Tamatán, la Echeverría y la colonia Estudiantil estallaron contra Gattás por la falta de agua en sus hogares. Cumplían una semana sin el servicio.
El miércoles cortaron el agua a 15 colonias más, culpando a fallas en los equipos. En dos semanas suman 85 colonias afectadas.
El domingo, en la Interejidal, los vecinos de La Presita bloquearon la calle con sus coches. Llevan dos meses sin agua.
Pero Gattás está más preocupado por sacarle dinero a los victorenses que por garantizar el servicio.
La prioridad es su bolsillo, no el de la gente. Mucho menos su salud.
Lo demuestra el ‘Colectivo Activista’, quien denunció desde 2023 que el agua que se distribuye en Victoria tiene residuos fecales y otros patógenos.
La norma oficial mexicana establece un límite de 4.0 unidades de turbidez en el agua. En Victoria se detectaron niveles de hasta 92.0 y 96.0. Es decir, 20 veces más de lo permitido.
La Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios confirmó el hallazgo.
Cuando se le pidió una explicación a Gattás, se deslindó. Su pretexto fue que COMAPA es independiente al Ayuntamiento local.
Mentira. El Código Municipal y la Ley de Aguas de Tamaulipas establecen que la principal autoridad en COMAPA es el consejo de administración que encabeza el alcalde.
Ya pasaron tres años de la denuncia y Gattás sigue cruzado de manos, evadiendo su responsabilidad y poniendo en peligro a los victorenses.
El 10 de abril el ‘Colectivo Activista’ envió un oficio a las comisiones de Agua, Salud y de Derechos Humanos, para que intervengan.
Solo la regidora Adriana Bejar, de la comisión de Salud, le ha pedido cuentas al alcalde.
En el escrito pidió que Gattás, como presidente del consejo de administración de Comapa, explique que hizo para atender la recomendación 1/2025 de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Tamaulipas.
Hasta ahora no hay respuesta, aunque la imaginamos: nada.
Que es lo mismo que ha hecho por garantizar el agua en Victoria en sus cuatro años como alcalde.
Tandeos que no se respetan. Pipas fantasma que no surten. Recibos que aumentan. Fugas que no se reparan. Aguas negras que se desbordan.
Ese es el legado de Gattás como alcalde y presidente del consejo de la COMAPA.
Hizo fácil pagar el agua.
Pero en Victoria sigue siendo casi imposible recibirla limpia, suficiente y a tiempo.
Pues eso.