Zanjas, fugas y 515 millones

1.- Antes de entrar al salón de clases, los niños de la primaria María Isabel Mata Alvarado, en la colonia Lázaro Cárdenas de Victoria, tienen que cruzar todos los días por calles destruidas, zanjas abiertas, fugas de aguas negras y montañas de basura.

No es una exageración. Es su camino a la escuela.

Cada mañana, el riesgo de un accidente o de una enfermedad crece entre el deterioro de la calle, los malos olores, la humedad y el abandono municipal. Lo intolerable no es solo que el problema exista, sino que lleve tanto tiempo sin resolverse.

Este martes, los padres de familia explotaron.

Salieron a la calle, bloquearon el eje vial y exigieron una solución al alcalde Eduardo Gattás. No pidieron favores. Pidieron lo mínimo: que sus hijos puedan llegar a la escuela sin caminar entre aguas negras.

El colmo es que el desastre comenzó después de una obra de pavimentación inaugurada por el propio alcalde. Una obra mal hecha, con materiales deficientes, que terminó por venirse abajo con las lluvias.

La fuga de drenaje cumple ya un año. Con el calor, la humedad y los desechos acumulados, la zona se ha convertido en un foco de infección.

“Lo único que queremos es una solución real. Necesitamos fechas y obras, no promesas. Nuestros hijos no pueden seguir estudiando entre aguas negras y calles destruidas”, reclamaron los padres.

Tienen razón.

Ningún niño debería acostumbrarse a brincar zanjas, esquivar basura y respirar drenaje camino a la escuela. Pero en Victoria, bajo el gobierno de Gattás, hasta eso se volvió paisaje cotidiano.

Mientras tanto, el alcalde los ignora. Como ignora tantos otros problemas de la ciudad.

Casi cinco años de negligencia y abandono tienen consecuencias. Y esta vez, las consecuencias caminan todos los días con mochila, uniforme y zapatos llenos de lodo.

2.- Pero Gattás no asume su responsabilidad. Prefiere culpar a los ciudadanos. Literalmente.

El lunes fue el colmo.

Responsabilizó a los victorenses por el desperdicio de agua y de las fugas que hay en toda la ciudad. Según él, el problema se origina en los “sapitos” de los sanitarios.

Una explicación cómoda. Pequeña. Y falsa. Es para lo que le alcanza.

Lo que no menciona son las tuberías rotas, las zanjas abiertas, los escurrimientos que avanzan por cuadras enteras y las fugas que llevan años esperando atención.

En el cruce de la calle 11 y Carrera, el agua potable brota desde el centro de la vialidad.

En el 21 Rosales, otra fuga ya dañó la carpeta asfáltica, abrió baches y complicó la circulación, mientras el recurso sigue desperdiciándose sin que nadie lo detenga.

En el fraccionamiento Barrio de Pajaritos, sobre la calle Circuito del Tucán, los vecinos arrastran desde diciembre una fuga que les impide ingresar con normalidad a sus propias casas.

No son casos aislados. Son postales de todos los días.

Mientras Gattás finge demencia, Victoria tiene agua limpia corriendo por las calles, pavimento destruido y colonias enteras esperando una reparación que nunca llega.

Ese es el tamaño de su desfachatez.

Gattás no gobierna: evade. No resuelve: culpa. No repara: se justifica.

Mientras tanto, los victorenses siguen pagando el precio de su voracidad.

 

3.- Lo que Victoria padece en las calles se refleja también en las cuentas públicas.

La Auditoría Superior del Estado detectó inconsistencias por 515 millones de pesos en la cuenta pública 2024 del gobierno de Gattás.

No sorprende. Confirma las sospechas.

Al alcalde de Victoria ya le reprobaron las cuentas públicas de 2021, 2022 y 2023 de la alcaldía y de la Comapa.

El auditor Francisco Noriega Orozco informó que la capital del estado es el municipio con el mayor monto observado entre los 43 ayuntamientos y 50 organismos descentralizados revisados.

La cifra explica muchas cosas.

Explica las obras chafas. Las obras inconclusas. Las inconsistencias financieras. Las denuncias que no se aclaran. Las observaciones que se acumulan. Los apoyos que no se entregan. La riqueza que nadie termina de explicar.

Gattás no solo tiene una ciudad destruida. También tiene cuentas que no cuadran.

Es el retrato de un fracaso en tiempo real.

4.-En los primeros cinco meses del año, Tamaulipas ha reducido en un 15 por ciento los homicidios dolosos respecto al mismo periodo del año pasado.

No es casualidad.

La reducción de la violencia se logró al fortalecer las instituciones e impulsar programas sociales que sí llegan a la gente. La inversión en tecnología y en inteligencia también ha sido importante.

Las dos ciudades más seguras de México están en Tamaulipas: Madero (1) y Tampico (2). Además, Nuevo Laredo ocupa el lugar 13 de todo el país.

Tamaulipas es el estado con el mayor avance en reducción de la violencia.

En 2015 ocupó el lugar 29 en el Índice de Paz. Diez años después, es el décimo estado más pacífico del país.

Para entender la magnitud: en diez años, los homicidios y los delitos cometidos con armas de fuego cayeron en un 70 por ciento.

Estamos hablando de los delitos de mayor impacto.

La capacidad del estado para localizar a personas desaparecidas o no localizadas ha mejorado drásticamente.

Mientras que antes del año 2000 solo se localizaba al 11%, la tasa subió al 59% entre 2022 y 2025, alcanzando un récord del 70% de localizaciones en mayo pasado.

Las cifras fueron presentadas en la Mesa de Seguridad de este lunes por el gobernador Américo Villarreal.

Las autoridades están conscientes de los retos. El cliché es cierto: lo difícil es mantener esos niveles. Por eso el trabajo es diario.

La buena noticia es que estamos en el camino correcto.

Tamaulipas es un mejor estado para vivir que hace diez años y eso nos beneficia a todos.

5.-La Secretaría de Desarrollo Energético de Tamaulipas es una secretaría de territorio.

Los proyectos de electrificación en comunidad rurales, las estufas ecológicas, las gasolineras del Bienestar, la planta de transformación de plásticos en combustible, el desarrollo de clusters energéticos, los parques eólicos y la gestión de la reducción de las tarifas eléctricas son políticas públicas que impactan directamente en la calidad de vida de los tamaulipecos.

Este domingo invitan a la carrera atlética para celebrar el Día Mundial del Viento, con la que se busca concientizar y promover las energías renovables y la cultura del cuidado al medio ambiente.

El secretario Walter Julián Ángel Jiménez demuestra que la técnica sí puede tener una visión humanista, al servicio de la sociedad. En horabuena.