La UAT de Dámaso Anaya tiene identidad y rumbo 

1.-Cuando una universidad arranca el año con aulas abiertas, infraestructura en marcha, alianzas internacionales firmadas y proyectos académicos alineados, no estamos frente a una agenda de buenas intenciones. 

Estamos frente a una administración que gobierna con método. Eso es lo que hoy se ve en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, bajo la conducción de Dámaso Anaya Alvarado.

 El inicio del ciclo escolar en Tampico no fue un acto simbólico vacío. Fue una declaración de principios impulsada directamente por Dámaso Anaya, quien decidió arrancar actividades en el campus donde nació la universidad, enviando un mensaje claro de identidad y rumbo. 

Educación humanista, inclusiva e innovadora, respaldada con hechos: más de 900 computadoras entregadas a estudiantes. Tecnología como herramienta de igualdad, no como discurso.

2.-La visión educativa del rector Dámaso Anaya no se queda en el aula, se refleja en los espacios. 

Las obras de infraestructura en el Campus Sur muestran una apuesta clara por condiciones modernas de aprendizaje: laboratorios, salones, áreas artísticas, accesibilidad para personas con discapacidad, espacios deportivos y académicos funcionales. 

Inversión con sentido pedagógico, no solo cemento.

3.-La UAT está entendiendo —bajo la estrategia que ha marcado Dámaso Anaya— que el desarrollo ya no es solo económico, sino social. 

El convenio con la Escuela de Economía Social de Andalucía abre una ruta directa hacia el emprendimiento con impacto comunitario, cooperativas e innovación social. Formar profesionistas con conciencia social es también formar líderes para el futuro.

4.-La planeación institucional dejó de ser un trámite administrativo. En la reunión del Colegio de Directores se alinearon infraestructura, tecnología, transporte estudiantil, vinculación internacional, deporte y participación en políticas nacionales de desarrollo. 

Gobernanza universitaria real: coordinación estratégica y metas claras.

5.- Hay algo que se repite en cada acción: coherencia. 

Lo que se anuncia en discurso se refleja en obra; lo que se plantea en planes se ejecuta en campus; lo que se promete en humanismo se concreta en inclusión, tecnología y oportunidades reales.

No es casualidad.
Es conducción.

La UAT hoy no solo inicia ciclos escolares.
Está consolidando una transformación institucional con rumbo.

Menos improvisación.
Más visión.

Y eso, en educación pública, termina cambiando regiones enteras.