1.- Eduardo Gattás pide detener el “bullying político” al interior de Morena.
Lo dice el mismo que el 5 de octubre presumió que la guerra sucia era su especialidad. El mismo que la semana pasada aseguró que él no ha sido víctima de ningún ataque.
El llamado, explica, lo hace por el resto de sus compañeras y compañeros. Es hipocresía con tono de burla.
Rómulo Pérez, Gerardo Illoldi, Katalina Méndez y Luis García han sido blanco de ataques desde el anonimato de las redes sociales.
¿Qué tienen en común? Todos buscan la candidatura de Morena a la alcaldía. Y ninguno representa los intereses de Gattás.
No es la primera vez que coinciden en la lista de quienes estorban a la alcaldía.
La diferencia es que mientras Gattás se ocupa del “bullying político”, ellos siguen trabajando.
Se nota quién anda más desesperado.
2.- Y mientras Gattás está más preocupado por la grilla, los victorenses pagan las consecuencias de su mal gobierno.
En el Barrio de Pajaritos, sobre la calle 16 de Septiembre, una fuga de aguas negras corre desde hace dos años. El escurrimiento ya destruyó el pavimento y abrió baches a la altura del Panteón de la Cruz.
En la Valle de Aguayo, los vecinos cumplen un año reportando un socavón provocado por una fuga de drenaje en el 14 Rafael Balandrano. El Ayuntamiento simplemente no responde.
En la calle Ignacio Ramírez, de la colonia Magisterial, una fuga de agua potable ya suma 15 días.
En el 19 entre Coahuila y Chihuahua, otra fuga ya formó un bache que pone en riesgo a automovilistas y peatones.
En el poniente de la ciudad, la gente se cansó de esperar. Con palas y una carretilla, un vecino se puso a rellenar los baches que tapizan la calle 77 Batallón.
Son apenas una muestra de lo que viven todos los días los victorenses. El deterioro y la desatención son generalizados. Cinco años de abandono lo explican.
Mientras el alcalde presume ser experto en guerra sucia, los ciudadanos tapan sus propios baches.
3.-La Plaza Juárez se llenó este lunes 2 de noviembre con ‘Almas Tamaulipecas’, la celebración de Día de Muertos que encabezó el gobernador Américo Villarreal y que reunió a miles de victorenses frente al altar monumental de Palacio de Gobierno.
El programa abrió con grupos de danza y ballet folklórico, Raíces Tamaulipecas de la Casa del Arte y el Conjunto Típico Tamaulipeco. El plato fuerte fue el concurso de Catrinas y Catrines, con una bolsa de 124 mil pesos en premios.
Los asistentes disfrutaron de pan de muerto y champurrado preparados por alumnos de la Universidad Vizcaya de las Américas.
Con el altar de fondo, el gobernador dijo que esta fiesta no solo sirve para recordar a nuestros seres queridos, sino que es también un momento de unidad y convivencia entre las familias tamaulipecas.
La respuesta de la gente no es casualidad. Antes fueron la Feria Tamaulipas, el Festival Cultural y el Grito de Independencia, que también llenaron plazas, teatros y el recinto ferial.
Son eventos que sacan a las familias a la calle, son escaparate para artistas locales y dejan una derrama para comerciantes y productores de la región. Cultivan los valores familiares, dan identidad y sentido de pertenencia. Es la huella que deja un gobierno humanista.
4.- La noche no terminó en la plaza. En Palacio de Gobierno, el gobernador Américo Villarreal encabezó una cena con causa para reunir fondos a beneficio de personas que requieren cirugía de cataratas.
La causa es noble, pero la lista de invitados también dice mucho. Ahí estuvieron integrantes del gabinete, alcaldes y alcaldesas, legisladores locales y servidores públicos de todo el estado. Era prácticamente toda la clase política morenista de Tamaulipas reunida en un mismo salón.
El momento no es menor. Morena está definiendo sus candidaturas rumbo a 2027, y en esas definiciones nadie quiere quedar fuera de la foto ni lejos de la mesa principal.
La convocatoria dejó claro quién lleva la batuta. En Tamaulipas, el liderazgo político del movimiento tiene nombre y apellido, y anoche lo volvió a demostrar.
5.- Al cierre de esta columna, el modelo en tiempo real de The New York Times daba a los demócratas más de 95% de probabilidad de quedarse con la mayoría tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Sus candidatos al Senado compiten con ventaja incluso en bastiones republicanos como Texas y Carolina del Sur.
Es una catástrofe para Donald Trump. No solo porque su agenda legislativa quedará prácticamente congelada, sino porque una mayoría demócrata abre la puerta a investigaciones contra él y su gabinete, y hasta a un juicio político.
Para México podría significar un Trump más acotado, con menos margen para presionar en la relación bilateral y en el tema migratorio.
Para Tamaulipas, la derrota republicana debilita a los aliados políticos de Cabeza de Vaca en Estados Unidos. Su extradición sigue en manos de la Casa Blanca y los tribunales, pero cada vez le quedan menos protectores.
