Gattás, el perdedor de MORENA

Lalo Gattás seguirá siendo alcalde de Victoria, gracias a una diferencia de 0.68% de los votos frente a Oscar Almaraz. 

Números que palidecen si se comparan con los que tuvo Claudia Sheinbaum en la capital de Tamaulipas, donde la candidata presidencial de MORENA obtuvo 77 mil 800 votos más de diferencia con Xóchitl Gálvez, diferencia que representa el 33.56 por ciento de la votación. 

Los números son claros, Gattás no ganó la elección en Victoria; la ganó Claudia Sheinbaum, la ganó MORENA, la ganó AMLO y la ganó Américo Villarreal. 

Por el contrario, Gattás estuvo a punto de perder la votación por cerca de mil votos. El peor alcalde de Tamaulipas dilapidó una ventaja de 77 mil 800 sufragios que le entregó Claudia Sheinbaum y su partido. 

Ocurre lo mismo con el voto opositor, 67 mil 500 sufragios no son votos en favor de Almaraz o del PRIAN, son el voto útil de los victorenses contra Gattás. 

Por eso, Blanca Anzaldua le sacó 12 mil votos (14%) de diferencia a Ale Cárdenas en el Distrito 14.

Por eso, Katalyna Méndez arrasó en el Distrito 15 con una diferencia de 28 mil votos (36.57%). 

La historia se repite con la fórmula al Senado, con la particularidad que Olga Sosa y José Ramón Gómez Leal se medían contra Geño, ex alcalde y ex gobernador victorense (y ex convicto también). 

La fórmula de MORENA al Senado le sacó 13 puntos de ventaja al PRIAN y 4 puntos de ventaja al Verde, pero en número de votos obtuvieron 80 mil 628, 12 mil más que Gattás en Victoria. 

Hasta Pepe Braña, en el Distrito 5 federal, obtuvo 34% de diferencia a su favor frente a la candidata del PRIAN. 

Cada uno de las candidatas y candidatos de MORENA y la Alianza, obtuvieron por mucho un mejor desempeño que Gattás en las urnas, mírese por donde se mire. 

Y eso que Gattás utilizó los recursos del Ayuntamiento a su favor, no solo con brigadas de bacheo y limpieza, sino hasta el grado de modificar el tandeo de la poca agua que tiene la ciudad, para coincidir con sus caminatas de campaña. 

Las denuncias de compra y coacción de votos ahí están también. Evidencias y prácticas de una candidatura fracasada que tuvo que ser rescatada por una votación histórica a nivel nacional. 

El mea culpa explicita fue que el propio Gattás tuvo que ocultar su página oficial de Facebook para no dejar evidencia para impugnaciones y que luego reactivó tras recibir su constancia. 

Gattás no fue el vencedor en esta elección, fue su partido. En cambio, los victorenses sí son los primeros perdedores, pues tendrán que soportar la ineptitud, la corrupción y la prepotencia de un alcalde que cada día está más alejado del pueblo. 

Mucha atención en esto, que el costo de que Gattás repita como la primera autoridad municipal se tendrá que asumir. 

Por su puesto que hay implícito un costo económico, pero también hay un costo político y social, y ese es el más grande de todos. 

El resultado de esta elección se convierte en un incentivo para Gattás, de seguir gobernando como lo ha hecho hasta ahora. 
Los cínicos dirán que no importa como se ganó, mientras se mantengan aferrados al poder. 

Eso no es lo mismo que opinan los victorenses, quienes son las víctimas inmediatas de la simulación y el abandono de Gattás en la alcaldía de la capital. 

Pues eso.