1.- Nuevamente, una tromba bastó para exhibir a Gattás y a su gobierno municipal.
Ciudad Victoria quedó bajo el agua, pero lo más grave no fue el clima, sino el abandono: un gobierno que deja solos a los ciudadanos y un alcalde que tiene el descaro de admitirlo con resignación divina.
“Gracias a Dios por la lluvia, por favor cuida a Victoria” compartió en sus redes sociales. Fue todo lo que tuvo que decir.
No hubo aviso de emergencia, no hubo atención a reportes, no hubo supervisión de daños.
Lo que sí hubo fueron árboles caídos, carros atrapados por la lluvia, semáforos sin funcionar, calles inundadas, cortes de servicios básicos.
Mientras el alcalde delegaba la responsabilidad al cielo, en la tierra los victorenses lidiaban con el caos. La ayuda oficial nunca llegó.
Gattás utilizó su estrategia favorita: el avestruz. Una postura que ha perfeccionado desde que asumió la alcaldía hace más de cuatro años.
2.-Lo peor es que esto ocurre cada temporada de lluvias. Se puede prevenir. No solo se protege a los ciudadanos, también a la cartera porque la prevención resulta más barata que enmendar las consecuencias.
Para eso se necesita voluntad y un poquito de capacidad. Recursos escasos en la alcaldía de la capital.
La lluvia no solo exhibe la falta de planeación, también el mal trabajo. Basta conducir por las calles de la ciudad para darse cuenta: el 70% tiene baches, reconocen las propias autoridades municipales.
Es trabajo mal hecho. Son recursos desperdiciados. El costo de oportunidad que lleva al deterioro. Hoy Victoria está peor que antes, y Gattás es el único responsable.
3.-Los ejemplos abundan. Este martes Gattás presumió la compra de un nuevo camión de basura.
Un camión que hacía falta desde hace cuatro años. Presume que hay 22 camiones recolectores, lo que no dice es cuántos de ellos están averiados y sin funcionar.
La crisis de la basura en Victoria no llegó sola: Gattás la creó con sus malas decisiones.
Compró motos para recoger los desechos y camionetas de redilas. No fueron suficientes. La ciudad está desbordada.
Por eso la compra del camión es obligada, pero llega con un costo mayor para la ciudadanía, no solo en dinero, sino en el deterioro de la calidad de vida, en el aumento de enfermedades y en la contaminación de la ciudad.
Todo eso pudo evitarse con un alcalde competente que atendiera las necesidades de la gente.
Hoy Gattás lo hace tarde, mal y con la mira puesta en las urnas.
4.-El Rector Dámaso Anaya anunció más proyectos entre la UAT y el Gobierno de Tamaulipas para fortalecer el desarrollo del estado.
Uno de ellos involucra a Bancomext, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural federal, y a las autoridades del sector salud. El objetivo es generar más beneficios para el sector ganadero de Tamaulipas.
El viernes pasado, la Presidenta Sheinbaum felicitó desde la mañanera al Gobernador Américo Villarreal y al Rector Dámaso Anaya por los proyectos e investigaciones que realizan en conjunto. Investigaciones que salen de los salones y resuelven problemas reales de la gente.
5.-El gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, participó este martes en la Décima Convención Nacional Petrolera de la Amexhi en Ciudad de México, donde posicionó a Tamaulipas como un estado estratégico para la inversión energética nacional.
Destacó la infraestructura petrolera y gasífera del estado —gasoductos, terminales, complejos procesadores— y su conectividad con mercados de América del Norte.
Mencionó avances concretos como la electrificación casi universal (99.97%), las gasolineras del pueblo y proyectos de etanol y pirólisis.
Villarreal subrayó que la política energética estatal está alineada con la estrategia de soberanía energética de la presidenta Claudia Sheinbaum, bajo un enfoque de inversión responsable que priorice el bienestar social y la protección ambiental.
Cerró con una invitación al Congreso Internacional de Energía Tamaulipas 2026, a realizarse del 27 al 29 de octubre en Tampico.
