Feminicidios

El caso de la pequeña Fátima es motivo de reflexión pero también motivo de revisión urgente a los protocolos escolares y su aplicación.

Ocurrió por que fallaron los directivos de la primaria “Enrique C Rebsamen” y por que las autoridades desestimaron la denuncia inicial de la desaparición de la niña y no emitieron ni atendieron la alerta que hubiera sido la diferencia en el fatal desenlace.

Sí, debe haber un castigo ejemplar para quienes sustrajeron, abusaron y arrebataron la corta vida de la pequeña Fátima pero también para aquellos que por omisión tienen alguna responsabilidad.

La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México tiene detectados once servidores públicos que ya están bajo investigación. El director de la primaria fue retirado temporalmente del cargo pero eso no significa una sanción.

En medio de la conmoción nacional; el tema llegó el martes a la Cámara de Senadores. Fue incluido en el orden del día. Hubo un minuto de silencio. Se repartieron culpas.

En un acalorado debate, MORENA y sus muchos aliados hicieron lo que pudieron. No fue mucho, no es fácil defender lo indefendible.

La oposición aprovechó para atacar, denostar y exigir. Lo malo es que trato de sacar provecho político y no hizo propuestas formales para prevenir.

La familia de Fátima espera justicia, es lo menos que se le puede brindar. La sociedad mexicana está atenta y lo menos que pueden hacer los gobiernos es evitar que se repita la tragedia.

Los protocolos existen pero no se aplican. “Los niños no se pueden quedar solos afuera del plantel, maestros y directivos están obligados a entregarlos a sus padres”, eso dicen las autoridades educativas.

En Tamaulipas, el secretario de la sección XXX  Rigoberto Guevara salió en defensa de los docentes.

El líder magisterial pidió conocer la parte operativa de los protocolos de seguridad que fue aprobada hace unos meses por el Congreso del Estado.

El caso de la pequeña Fátima tiene que ser motivo de reflexión pero también dar la pauta para revisar y vigilar el cumplimiento de los protocolos escolares. El debate magisterial de compartir culpas con los padres no sirve.

Fátima es una dolorosa parte de la estadística del creciente feminicidio en México. La propuesta del Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero de eliminar el delito y redefinirlo como agravante no es una solución y no justifica la ineptitud.

La postura de MORENA y sus diputados aliados de respaldar la propuesta del Fiscal politiza el tema, derrumba la ilusa versión de la separación de poderes que presume la 4T.

Necesitamos un país donde los protocolos se apliquen, donde las autoridades cumplan con su deber y donde los políticos respondan al interés nacional y no a sus ambiciosos intereses partidistas.

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