Explicación no pedida

1.-Cabeza de Vaca no se decide. 

Carlos García González, su exsecretario de Desarrollo Económico, lo acusa de asignar contratos a discreción. El exgobernador le responde que eso jamás sucedió.

Pero por si acaso, insiste en que “por cierto, no representan delito alguno”. 

No, pero sí…

Carlos García va más lejos: dice que no solo pasaba en su dependencia y pide que se investigue a otras secretarías.

No es el único. Gloria Molina, exsecretaria de Salud, contó la separación de funciones que estableció Cabeza de Vaca. Ella se encargaría de los asuntos técnicos y operativos de la secretaría; él asumiría el control de los proveedores y contratos.

El exgobernador, en su papel de víctima, denunció la fabricación de delitos y la construcción de una narrativa en su contra.

Él no pide que se investigue hasta las últimas consecuencias. Sus exsecretarios sí. 

Ahí está la diferencia. 

Mientras Carlos García y Gloria Molina dan la cara ante las autoridades, Cabeza de Vaca tiene cuatro años huyendo. 

La investigación sobre la corrupción en la pasada administración no empezó ayer. En todo este tiempo, el exgobernador había guardado silencio sobre las acusaciones contra sus exsecretarios. 

Los dejó solos. 

Es su palabra contra la de ellos. Hasta ahora, Carlos García y Gloria Molina han sido más congruentes que Cabeza de Vaca.

2.-La Fiscalía Anticorrupción busca a más exfuncionarios para detenerlos.

Andrés García Repper, fiscal anticorrupción de Tamaulipas, confirmó que existen más investigaciones contra exservidores de la pasada administración estatal. También habló de exalcaldes.

“No me gustaría decirles quiénes son, para no advertirles que los estamos buscando”, declaró.

Los expedientes abarcan posibles delitos cometidos durante el ejercicio del cargo público o en asociación con un servidor público.

Estas investigaciones dan una idea del tamaño de lo que se hizo en el sexenio cabecista.

Si se confirma la culpabilidad de estos exfuncionarios, ya no hablaremos de una excepción, sino de un modus operandi. Como lo adelantaron Gloria Molina y Carlos García.

3.-Gattás no debe sentirse muy seguro de su futuro político. El domingo el alcalde de Victoria regaló mil boletos para entrar a la Feria Tamaulipas. 

Lo hizo luego de su registro para ser candidato de Morena a la diputación federal del distrito cinco. 

Es su última ocurrencia para intentar levantar su popularidad. Y la más absurda: el lunes, la entrada a la Feria fue gratis para todos.

¿Cuánto costaron los mil boletos? ¿Quién los pagó? Gattás no lo ha explicado.

Lo que sí está claro es que su popularidad no levanta. En agosto, el Ranking Mitofsky, que evalúa a 150 alcaldes y alcaldesas del país, le dio 49.6 puntos.

En septiembre presentó su informe “5 años de resultados”.

En octubre bajó a 48.5. Reprobado.

Ni el informe le alcanzó para mejorar. Al contrario. 

La capital también va en picada: este martes, el 75% de la ciudad se quedó sin agua potable. En septiembre se suspendió el agua en tres ocasiones. 

Y así quiere ser candidato. Tan absurdo como regalar boletos para un evento gratis. 

4.- O más absurdo aún: que Hugo Reséndiz aspire a la candidatura de Morena a la alcaldía.

El secretario del Ayuntamiento con licencia publicó un video para decir que no aparece en el registro de violentadores del INE. El catálogo del IETAM todavía lo incluye.

El IETAM sancionó tanto a Reséndiz como a Eduardo Gattás Báez por lo ocurrido durante una sesión del Cabildo de Victoria.

Según la resolución, Reséndiz expuso asuntos personales y familiares de una integrante del Cabildo, incluidos datos personales, y realizó expresiones y conductas con elementos de género. La edil le había pedido que no abordara esos asuntos.

Gattás estaba presente. Ignoró la queja de la afectada y avaló la conducta de su subordinado, motivo por el que también fue sancionado.

En su video, Reséndiz no habló de esa sanción. Tampoco de las denuncias de dos compañeras del Cabildo por violencia política en razón de género, relacionadas con hechos de enero de 2025 y del 27 de octubre de ese año.

Está también la denuncia por violencia laboral presentada en enero de 2025 por la entonces secretaria municipal de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, una mujer embarazada. La acusación involucró a Reséndiz, Gattás y otros funcionarios.

En ese caso, un juzgado federal les ordenó abstenerse de ejercer violencia contra la denunciante, incluidas expresiones de incapacidad e ineptitud frente a terceros.

Esta es la trayectoria en el servicio público con la que Reséndiz busca la candidatura a la alcaldía. Y Gattás, a la diputación federal.

5.- Por primera vez en 202 años de historia, el Congreso de Tamaulipas rindió un informe de labores.

Lo presentó el diputado Humberto Prieto Herrera, presidente de la Junta de Gobierno y líder de la bancada de Morena, ante el gobernador Américo Villarreal y la presidenta del Poder Judicial, Tania Gisela Contreras.

El informe cubre los primeros dos años de la 66 Legislatura: 634 reuniones de comisiones, 1,371 dictámenes, 1,761 iniciativas presentadas y 168 sesiones. Las legislaturas anteriores promediaron 142 en el mismo periodo.

Prieto precisó que el Congreso resolvió 1,909 asuntos de manera definitiva, 637 de ellos por unanimidad. También revisó 629 cuentas públicas con base en el trabajo de la Auditoría Superior del Estado.

En su primer año, el INEGI lo ubicó en el cuarto lugar nacional de productividad legislativa.

El diputado presumió un Congreso de “diálogo” y “corresponsabilidad” por encima de la confrontación, y agradeció el “acompañamiento respetuoso” del gobernador.

En su mensaje, Américo Villarreal afirmó que en Tamaulipas los tres Poderes del Estado están realmente al servicio del pueblo tamaulipeco y reiteró su disposición a seguir construyendo consensos hacia un futuro mejor en la entidad.