1.- Cinco mil personas acompañaron al gobernador Américo Villarreal en su Cuarto Informe de Gobierno, en el Polyforum de Ciudad Victoria.
El mensaje central fue claro: la transformación de Tamaulipas tiene rumbo y tiene sentido social humanista. Américo lo respaldó con hechos.
En seguridad, los delitos disminuyeron en la mayoría de los 98 indicadores del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
En obra pública, la inversión fue histórica: más de 21 mil millones de pesos distribuidos en los 43 municipios.
La deuda pública se redujo en más de 833 millones de pesos, con una mejora en las calificaciones crediticias.
Tamaulipas alcanzó el segundo lugar nacional en empleo, con una tasa de desocupación de apenas 3.2%.
La imagen del estado también cambió. Tamaulipas dejó atrás la marca de la inseguridad y el año pasado rompió récord de visitantes, con 17.5 millones de turistas.
En salud, la inversión federal superó los 4 mil 300 millones de pesos en infraestructura hospitalaria.
Además, el estado alcanzó el segundo lugar nacional en vacunación y es el único del país sin casos activos de sarampión.
En educación, se ejercieron mil 300 millones de pesos a través del programa La Escuela es Nuestra, con más becas y más útiles escolares para las familias tamaulipecas.
Y el DIF Tamaulipas fue reconocido como el mejor del país por su atención a los sectores más vulnerables.
En su discurso, el gobernador llamó a los tamaulipecos a mantenerse unidos frente a las oligarquías que operan desde las noticias falsas y el ruido digital.
Es el reducto que les queda a quienes gobernaron mal y después salieron huyendo de Tamaulipas y del país.
2.-Además de los logros en su cuarto año de administración, el Gobernador también envió un claro mensaje político: “La idea es más Tamaulipas”.
Y eso se traduce en más humanismo, más transformación y más continuidad, para consolidar resultados y abrir una nueva etapa de desarrollo.
La visión de gobierno ha funcionado. No hay razón para cambiar de ruta. Al contrario, lo que sigue es profundizarla.
Quien busque caminos distintos, ajenos al proyecto o tentados por el protagonismo, simplemente no tiene cabida en el gobierno.
La consigna es unidad, disciplina y visión de Estado.
Eso significa más Tamaulipas.
No hay espacio para distraídos ni para despistados.
3.-Entre los invitados al informe hubo dos figuras que concentraron los reflectores.
La primera fue el rector de la UAT, Dámaso Anaya. Además del aplauso de los asistentes, fue de los más buscados para saludos, abrazos y gestos de reconocimiento entre la clase política.
Lo mismo ocurrió con la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas, quien pasó más de una hora de pie atendiendo los saludos y felicitaciones en las primeras filas del recinto.
No fue casualidad.
Ambos representan una forma de hacer política que hoy cotiza alto en Tamaulipas: lealtad, disciplina y resultados.
4.-¿Vientos de cambio? Luego de la rebelión de 24 comités municipales el PAN Tamaulipas fue obligado a renovar su dirigencia.
Se espera que este viernes 27 de marzo se publique la convocatoria.
Un mes debería bastar para el registro de aspirantes, validación de candidaturas, la campaña interna y la votación.
Los cabecistas intentarán retrasarla. Llevan las de perder. Es su última llave abierta de dinero público. Por eso van a pelearla con todo.
Traducido a su idioma: buscarán operar el dedazo en la dirigencia nacional.
El problema es que no tienen el respaldo de la militancia. Mejor dicho: se han ganado el repudio de la militancia.
Los liderazgos del Truko y Vicente Verástegui en la región cañera, y de Chucho Nader en la zona conurbada, están entre los primeros en impulsar la renovación.
Tardaron cuatro años. Esta vez parece que, por fin, lograrán quitarse la coyunda.
5.-La dirigencia nacional del PAN abrió el partido a las candidaturas ciudadanas.
Es la forma de reconocer su fracaso como representantes de la sociedad. Cabeza de Vaca es el ejemplo viviente.
Hoy, el exgobernador tamaulipeco es prófugo de la justicia y, aun así, mantiene su cargo como representante de Acción Nacional ante América del Norte.
Ese es el tamaño de la desconexión que existe entre el PAN y la ciudadanía.
Por eso, el resultado de la elección interna en Tamaulipas servirá como termómetro.
Sabremos si estamos ante un PAN recién horneado o si son las mismas boronas.