Cabeza y Geño: el mismo destino

1.-Rebelión en la granja. Veinticuatro de los 28 comités municipales exigieron la convocatoria para renovar la dirigencia estatal del PAN en Tamaulipas.

Luis René Cantú cumple seis meses extra, en el cargo que debió renovarse en septiembre.

Las 3 mil 100 firmas enviadas al Comité Ejecutivo Nacional muestran el rechazo que Francisco García Cabeza de Vaca y su grupo provocan entre los militantes.

También retratan la debilidad política del ex gobernador. Si tuviera el apoyo que presume, no habría necesitado aplazar la elección.

Cabeza de Vaca se aferra al partido no solo para usarlo como escudo político. También para controlar las candidaturas rumbo a 2027.

Especialmente las plurinominales, la única vía para asegurar un cargo.

Los 24 comités municipales exigieron además que se respete el método de selección marcado en los estatutos: la votación directa.

Ellos conocen cómo operan los cabecistas. Por años han padecido sus arreglos cupulares.

Ahora veremos qué pesa más en la dirigencia nacional: la billetera de Cabeza de Vaca o el hartazgo de la militancia.

2.-La Vaca rosada. Cabeza de Vaca anticipaba este escenario. Por eso comenzó a operar en Somos México.

Las reuniones en McAllen con Acosta Naranjo no fueron solo plática entre amigos.

Tampoco es casualidad que esa plataforma se convirtiera en refugio de políticos quemados, buscando reiniciar su carrera.

Cabeza de Vaca es apenas uno de ellos; Xóchitl Gálvez, su incorporación más reciente.

Somos México es un intento de partido al que le sobran generales y le faltan soldados.

Carece de identidad. Hasta el rosa de su logo lo tomaron de Latinus.

La historia de Cabeza de Vaca se parece a la del perro de las dos tortas. La única diferencia es que el perro no era prófugo de la justicia.

3.-En Victoria, los habitantes del Vergel de la Sierra tuvieron que bloquear el libramiento Emilio Portes Gil para que alguien los escuchara.

Llevaban 21 días sin agua potable.

El servicio no llega, pero el cobro de la Comapa sí. Puntual. De hasta 800 pesos.

Y además de ese recibo, las familias todavía tienen que pagar pipas y garrafones para sobrevivir.

Esperaron durante tres semanas una respuesta del alcalde. Gattás los ignoró, por eso salieron a la calle.

Ahí estaban niños, madres de familia y adultos mayores, armados con cartulinas fosforescentes y un mecate para cerrar la vialidad.

Durante casi dos horas bloquearon el tráfico. Solo entonces apareció un empleado de la Comapa.

Gattás, como acostumbra, no dio la cara.

No es un caso aislado. Con el calor vendrán más cortes de agua, más fugas y más protestas.

No es una predicción. Es la consecuencia del abandono.

Cuatro años en los que Gattás no ha resuelto nada. Como si le importara.

4.-Personal de Servicios Públicos del Ayuntamiento taló al menos diez árboles en el lecho del río San Marcos para despejar la zona de los bailes del San Marcazo.

La escena resume las prioridades de Gattás.

Qué importa talar árboles de veinte o de cuarenta años. Lo urgente, al parecer, es agrandar una pista de baile que se usará una vez al año.

Cuando no hay resultados, el espectáculo sirve de coartada.

Lo que sea necesario para distraer a los victorenses de su ineptitud, aunque sea por unas horas.

El costo lo paga la ciudad. Y lo paga también un río que desde hace años recibe más abandono que respeto.

5.-Geño opositor. La suspensión de las magistradas federales que votaron a favor del amparo revela que la protección que recibió Eugenio Hernández fue cuando menos indebida.

Eso no ocurre por casualidad. Indica que el ex priista, prófugo de la justicia estadounidense, contó con una red de protección judicial que hoy está siendo investigada.

Ver la suspensión como un simple criterio jurídico sería un error.

Eugenio Hernández pertenece a la cúpula del Partido Verde. Un partido habituado al escándalo, la presión y el chantaje como método de negociación.

La discusión de la reforma electoral es un ejemplo. El reparto de candidaturas, también.

Geño ya operó en esa lógica en 2024. En Tamaulipas llenó al Verde de opositores. No para marginarlos, sino para usarlos contra Morena.

El destape adelantado de Maki a la gubernatura fue una muestra de lo que planea. Era 2025 y no había nada en juego. O eso parecía.

La sanción del Tribunal de Disciplina Judicial abre ahora nuevos escenarios.

Podrá venir un recurso de revisión. Incluso podría intervenir la Suprema Corte por las implicaciones institucionales del caso.

También hay una lectura política: extraditar a Geño a cambio de Cabeza de Vaca.

Elija la versión que más le guste. El fondo es el mismo: Geño es un opositor y le pusieron la bota en el cuello. Como a Cabeza de Vaca.