El gobernador afirmó que el Día de Muertos ofrece a las familias un espacio de oración, gratitud y encuentro.
Américo Villarreal llamó a las familias tamaulipecas a mantener vivo el recuerdo de sus seres queridos y señaló que el Día de Muertos permite reunirse para honrar su legado.
“Creo que pudimos tener un momento de vernos hacia adentro, de tener un momento de oración, de recuerdo, de agradecimiento”, expresó el gobernador durante las celebraciones.
Villarreal Anaya reconoció la participación de los municipios y de quienes colaboraron en las representaciones culturales, en las que se mostraron la historia, las costumbres y los elementos que dan identidad a las distintas regiones de Tamaulipas. Integrantes de la Universidad Vizcaya también participaron en la convivencia y degustación de pan de muerto.
El mandatario recordó que esta tradición tiene raíces precolombinas y ha pasado de una generación a otra como una expresión cultural que reúne a familias y comunidades de México. También invitó a mantener presente el legado de quienes contribuyeron a construir la historia de las comunidades tamaulipecas.
“Recordemos que la muerte no es un adiós, no es un final, es un reencuentro”, concluyó.
