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LO BUENO
El esfuerzo de la producción por retratar al México de 1995. Emplearon automóviles de la época, música y la incursión de la telefonía celular entre las clases altas del país como los Riva-Palacios. Se agradecen los paisajes empleados en las transiciones. Cristian Castro con su pieza Simplemente tú de lo mejor.
LO MALO
Aunque el intento por contar una historia con ritmo es muy notorio (En el segundo episodio hubo enamoramiento, en el tercero la primera vez de María (Claudia Álvarez) con su amado Alejandro (José Rón) y en el cuarto los primeros sinsabores, las escenas de los protagonistas carecen de tal fuerza que poco que han convencido a medias.
LO FEO
A pesar del profesionalismo de los departamentos de maquillaje, peinados y vestuario de Televisa, de ningúna forma José Rón, Arleth Terán, Carmen Becerra o la propia Claudia Álvarez parecen jóvenes que rondan los veinte años.
El esfuerzo de la producción por retratar al México de 1995. Emplearon automóviles de la época, música y la incursión de la telefonía celular entre las clases altas del país como los Riva-Palacios. Se agradecen los paisajes empleados en las transiciones. Cristian Castro con su pieza Simplemente tú de lo mejor.
LO MALO
Aunque el intento por contar una historia con ritmo es muy notorio (En el segundo episodio hubo enamoramiento, en el tercero la primera vez de María (Claudia Álvarez) con su amado Alejandro (José Rón) y en el cuarto los primeros sinsabores, las escenas de los protagonistas carecen de tal fuerza que poco que han convencido a medias.
LO FEO
A pesar del profesionalismo de los departamentos de maquillaje, peinados y vestuario de Televisa, de ningúna forma José Rón, Arleth Terán, Carmen Becerra o la propia Claudia Álvarez parecen jóvenes que rondan los veinte años.