Óscar Burgos revela que ‘falleció' por tres minutos durante una cirugía estética

Debido a una omisión, Óscar Burgos tuvo un paro respiratorio durante una cirugía para eliminar las bolsas de los ojos.
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Recientemente, Óscar Burgos, también conocido en el mundo de la comedia como “el Perro guarumo”, se sinceró con sus seguidores y habló de la dura experiencia que vivió durante una cirugía estética.

A través de su pódcast Burgos aquí, Burgos allá, el comediante contó que, hace algunos años, decidió someterse a una operación para quitarse la bolsa de los ojos.

Si bien hizo caso a las recomendaciones previas al procedimiento, empezó a sentir un “cuadro gripal”, por lo que, una noche antes, decidió ingerir un medicamento vía nasal para calmar los síntomas.

Al pensar que la medicina no afectaría la cirugía, no le comentó nada a su médico: “En la mañana me despierto muy temprano. Creo que la cirugía era a las 7 de la mañana. Resulta que le debí haber dicho al doctor que traía Afrin”, indicó.

Debido a su omisión, la operación se complicó y presentó un “paro respiratorio” que lo “mató” durante aproximadamente tres minutos.

“Duró como seis horas. Se me fueron llenando de agua los pulmones hasta que colapsé y tuve un paro respiratorio, y que me les voy. Llega el intensivista a la sala de operaciones y yo ya estoy muerto. Fueron tres minutos que estuve muerto y el vato que me revive”

Óscar Burgos

Óscar Burgos describe cómo se sintió la muerte

El cómico narró que, durante el proceso, se despertó y comenzó a toser debido al agua que tenía en los pulmones. Poco después de eso, sintió “mucho sueño” y se “durmió”.

“Solo echaba aire para afuera, pero no para adentro, mis pulmones estaban llenos de agua, no podía recibir oxígeno. Entonces, me dio mucho sueño y me quedé dormido, pero no vi ninguna luz; es como dormir sin soñar”, dijo.

Aunque afortunadamente lo revivieron, se quedó inconsciente durante tres días y después volvió a despertar rodeado de familiares, su exesposa, Karla Panini y los padres de ella.

“Estaba con las piernas vendadas por la circulación de la sangre y lleno de cables, me habían metido un tubo por la garganta. Sientes fuegos en toda la garganta y no puedes ni tomar agua. Cuando abrí los ojos a los tres días, estaba ahí mi familia, mi hermano Paco, los papas de Karlita, estaba ella y dije ‘Una raya más a tigres’. Así fue”, indicó.

Ahora, se siente muy feliz de seguir con vida y ve lo sucedido como una lección más que le dejó un aprendizaje muy valioso.