Las canciones de la Mala Rodríguez que te provocarán más que sus fotos

FOTO 1

Si bien es cierto que las fotografías de la Mala Rodríguez arrasan en las redes sociales y los medios de comunicación, alrededor de todo Iberoamérica, la cantante española ofrece algo mucho más candente que sus caderas pronunciadas: su música. Para celebrar que el pasado 13 de febrero cumplió 42 años, recopilamos algunas de sus canciones más exitosas.

Tengo un trato

La canción que abre el primer disco de la Mala Rodríguez “Lujo Ibérico” cuyo lanzamiento fue en el año 2000. En “Tengo un trato”, las rimas de la Mala se entretejen con la música vientos y metales de la Original Jazz Orquestra del Tallers de Músics, haciendo que el rap y la música de jazz colaboren en este tema con el que inicia su disco debut.

La niña

Luego del gran éxito del “Lujo ibérico”, la Mala tomó un tiempo de calma y hasta el año 2003, se estrenó uno de los sencillos más conocidos de la cantante española, “La niña”, del disco titulado “Alevosía”, su segunda producción. En este tema mezcla el funk y el R&B junto con sus vocalizaciones aflamencadas.

Por la noche

Con esta canción, la cual fue lanzada con tres diferentes versiones en el 2006, la Mala Rodríguez dio un paso al sector de la cinematografía. La canción “Por la noche” es parte de la banda sonora de la película “Yo soy la Juani”, donde la cantante también participa en un breve cameo.

33

Esta canción titulada simplemente “33”, era la edad que tenía la Mala cuando lanzó su disco llamado “Bruja” en el 2013. En esta canción se pueden escuchar ritmos más hardcore mezclados con el rap característico de la intérprete, especial para mostrar con una Mala Rodríguez enojada, rapeando contra el machismo y el capitalismo.

Superbalada

Después del lanzamiento de “Bruja” y el éxito que tuvo, la Mala Rodríguez se alejó de los reflectores y la música durante siete años. Hasta que el año pasado, en 2020, lanzó un nuevo disco titulada “MALA” a la edad de 40 años. En este nuevo material, con una Mala Rodríguez más madura y cada vez más cómoda con su cuerpo y su sexualidad, la cantante demuestra que sigue teniendo mucho que expresar y que experimentar con la música. En “Superbalada” la cantante ingresa a otros ritmos como el reguetón y el trap.