Albertano gana patria potestad de sus hijos

La ex de Ariel Miramontes trabaja en centros nocturnos de Acapulco

Desde hace más de siete años, Ariel Miramontes, de 49 años, quien ganó fama gracias a su personaje de “Albertano”, ha mantenido en silencio un gran sufrimiento, pues Elizabeth, la madre de dos de sus hijos, los abandonó a pocos días de su nacimiento y nunca se interesó en cuidarlos, amarlos ni procurarlos, ya que prefirió continuar con su vida de soltera en Acapulco, donde trabaja en un centro nocturno.

Afortunadamente desde noviembre del año pasado, el comediante tomó la decisión de quitarle la patria potestad a esta mujer para proteger a sus pequeños y evitar que de un momento a otro ella quiera exigir derechos que no se ha ganado. Una persona cercana a la familia nos contó más detalles de esta difícil situación:

Supimos que Ariel acaba de pasar por un proceso legal; cuéntanos de qué se trata…

“Desde noviembre de 2018, Ariel luchó por quitarle a Elizabeth, mamá de dos de sus hijos, la patria potestad de éstos”.

-¿Cómo empezó todo?

“Ariel siempre quiso tener tres hijos, y lo logró; esto lo hizo sentir realizado como persona, pero desde que nacieron, ha pasado por una situación muy triste, pues la mujer con quien los tuvo, los abandonó”.

-¿Por qué lo hizo?

“Desde que comenzaron su relación, ella le dejó en claro que no quería tener hijos, pues no le interesaba dedicarse a cuidarlos; pero aun así se embarazó (en 2011)”.

¿Y entonces?

“Ariel le suplicó que lo tuvieran, que él se haría cargo del bebé; ella accedió y cumplió su deseo. Él pensó que cuando tuviera al bebé entre sus brazos cambiaría de idea, pero no sucedió… al mes, la muy canija se fue a Acapulco a trabajar en un centro nocturno y continuó con su vida de soltera".

-¿Qué hizo Ariel?

“Estaba muy triste, no podía  entender lo que le había hecho Elizabeth. Por fortuna doña Judith, su mamá, lo ayudó a criar al pequeño”.

-Continúa…

“Tres meses después, Elizabeth regresó a la CDMX y le dijo a Ariel Miramontes que  estaba muy arrepentida y él la perdonó, pensando que, ahora sí todo iba a cambiar”.

-¿Y sí fue así?

“Sólo unos meses, pero a ella nunca le nació el instinto maternal, era muy fría y desapegada con el niño; el colmo de las cosas fue que en julio (2012) se volvió a embarazar”.

-¡No me digas!…

“Una vez más, Ariel le suplicó que lo tuvieran y ella accedió; el bebé nació en diciembre”.

-¿Ariel Miramontes le ofreció algo a cambio para tener a los bebés?

“No lo sé con certeza, pero a lo mejor sí sacó provecho de la situación y los tuvo a cambio de algo material. Debes saber que con el segundo bebé, también fue distante; para enero ya se había ido a Acapulco”.

-¿Cómo reaccionó Ariel cuando pasó?

“Estaba desconsolado; todos los días le hablaba a Elizabeth para pedirle que recapacitara y que regresara con los niños, que ellos la necesitaban, pero ella se negaba rotundamente”.

-¿Entonces los niños no conocen a su mamá?

“No, porque a ella le valió.  Ariel Miramontes se ha entregado por completo a sus hijos y los ha tratado de hacer lo más felices posible, los adora, son el motor de su vida; quiere que no les haga falta nada, les da la mejor educación y se los lleva de vacaciones a cada rato para que se diviertan”.

-¿Los niños están al tanto de toda esta situación con su mamá?

“Aún no la entienden, son muy pequeños; para ellos, su única mamá es doña Judith, la abuela, pero es claro que tarde o temprano Ariel tendrá que explicarles todo lo que pasó con su mamá biológica; es más, conforme pase el tiempo, ellos comenzarán a hacer muchas preguntas”.

-¿Sabes cómo va el proceso legal?

“Pues como ya te dije, en noviembre él tomó la decisión de meter la demanda contra Elizabeth, pues no quería que en el futuro ella trate de quitarle a los niños, aun cuando nunca quiso estar presente para ellos. También podría pasar que simplemente ella quiera extorsionarlo para sacar provecho de la situación, contándole a los medios la historia de cómo acordaron tener a los pequeños. Además, se sabe que trabaja como sexoservidora en centros nocturnos en Acapulco y que le gusta mucho tomar alcohol, eso no es un buen ejemplo para los niños”.

-¿Entonces...?

“Pues hace un mes Ariel ganó la demanda; tenía todas las pruebas a su favor, y ella ni siquiera se presentó al juzgado cuando la citaron para ir a las audiencias… ahí se vio todo su desinterés por sus hijos”.

-¿Qué pasará ahora con esto?

“Ariel siempre ha sido un verdadero papá soltero; con la sentencia, se quedó con todos los derechos sobre los asuntos administrativos, legales, morales  y alimenticios de los niños, aunque es más que claro que siempre los ha cumplido al pie del cañón”.

-¿Hubo alguna petición por parte del juez?

“Fíjate que sí: los niños tienen que ir a terapia psicológica, esto para que se desarrollen  sin ningún problema emocional a causa de la falta de una imagen materna, pero aun con esa carencia son muy felices y traviesos, lo heredaron del papá”.

-¡Nos alegramos por ellos!

“Estoy muy contento por Ariel Miramontes , pues tomó las debidas precauciones antes de que los niños salieran dañados… es un buen hombre y un excelente papá”, finalizó.