“Caramaco” y su amor por el Básquetbol
El nacido en Tampico pero autonombrado victorense de corazón, nos comparte su historia; la vida no lo ha tratado muy bien pero ha salido adelante gracias a su esfuerzo y dedicación en sus múltiples empleos. Su cariño por el deporte ráfaga es enorme a tal grado de decir que quiere morir en las canchas.
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Ciudad Victoria, Tamaulipas.- A lo mejor el nombre de José Arturo Villela Castro no le dice nada, se preguntará ¿y ese quién es?, pero si lo anunciamos como “El Caramaco” de inmediato se le vendrá a la mente ese personaje tan reconocido que a diario pasea por las canchas de Básquetbol de ciudad Victoria.
En entrevista para 5inco Deportes, reveló que hizo de todo pero siempre honradamente para ganarse la vida, su actitud y deseos por salir adelante fueron clave para superar todo tipo de obstáculo.
SUS INICIOS…
Nació un 23 de Agosto de 1950 en el municipio de Tampico, luego el destino lo puso en la capital de Tamaulipas, llegó desde niño con su madre y al poco tiempo pasó al internado “Benito Juárez” que se ubicaba en el 16 Matamoros.
Aquí terminó la Escuela Primaria y también la Secundaria, después regresó al sur del estado para estudiar la carrera de Educación Física. Hasta ese momento todo iba bien en su vida pero después ante la falta de oportunidades tuvo que buscarle por otro lado.
¿POR QUÉ “CARAMACO”?
El mote de “Caramaco” nació desde muy pequeño, trabajaba en la panadería “Alameda”, donde unos familiares de los dueños dijeron: “vamos a ponerle “Caramaco” al muchacho este, o sea yo. La verdad no sé qué me vieron para decirme así”, platica.
HA TRABAJADO DE TODO; HASTA CANTANTE
En el transcurso de su vida “Caramaco” ha desempeñado múltiples labores, no se limitaba y con tal de salir adelante se convirtió en un auténtico “mil usos”.
“Yo fui panadero, bolero, vendía periódicos, vendía chicles, hacía de todo para salir adelante”.
Agregó, “También fui vocalista, soy cantante, tengo ese don que muchos no saben. Como a la edad de los 35 años trabajaba en el Hotel Sierra Gorda lavando carros, y de la noche a la mañana me nació cantar ahí en el Bar, me escucharon y les gustó mi voz, canté como 10 años, tuve de compañera a “Paquita la del Barrio”, “Piporro” y muchos artistas más que vinieron a ese Bar. Se me presentó la oportunidad de hacer carrera en la música, me iban a proyectar en la ciudad de México pero no quise, porque ese no era mi mundo, a mí me gusta ser humilde”, mencionó.
FUE DROGADICTO
Con tristeza “Caramaco” recordó que cayó en el vicio de las drogas, era apenas un adolecente cuando su vida se comenzó a ir para abajo.
“Me metía de todo, al principio me gustó, después me quedaba en la calle, me dormía donde fuera, la gente me discriminaba, les hablaba y me ignoraban, era un vagabundo.
A los 20 años me rehabilité yo solo, pensé y dije ese no es mi camino y me enderecé”, expresó.
LLEGÓ EL BÁSQUETBOL A SU VIDA
Los problemas se fueron terminando en el momento que Villela Castro se paró en las canchas de Básquetbol, su amor por este deporte creció, comenta que fue en el año 2000 cuando dirigió su primer equipo y comenzó a darse a conocer entre los victorenses.
“Arranque dirigiendo al representativo de la CNA (Comisión Nacional del Agua), después traje al Sarh, con ellos fui Campeón Municipal, Estatal y Prenacional”, resalta.
Habla sobre el talento victorense, afirma que hay muy buenos jugadores que lamentablemente no dieron el estirón a nivel profesional, “está Antonio Tuexi, Ilian de León, Erick Rojas, Edgardo Moreno, Beto Berrones, Octavio Govea, pero ya se casaron y no es lo mismo, se ponen a trabajar, hacen su familia y ya no pueden salir a otras plazas a pesar de que tienen mucha calidad”, señaló.
De igual manera dio su opinión sobre el Básquetbol local, y lo primero que lamenta es que no exista una unión para trabajar parejo que beneficie a los jugadores de las diferentes categorías, “Hace falta unión entre entrenadores, compañerismo, que se dejen de grillar, que se dejen de críticas, antes que nada ¡hace falta una unión!”.
Por último al preguntarle qué significaba este deporte para él, respondió: “El Básquetbol es mi vida, yo me voy a morir aquí en las canchas”.
TIENE OTROS GUSTOS
Además del Básquetbol, “Caramaco” se dice fanático de la música, “Yo fui rockero deamadre (sic), me gusta escuchar música, de los Bee Gees, los Rolling Stones y Chicago, esas eran buenas bandas no como las de ahora”.
José Villela, se dice aficionado del futbol, su equipo favorito es el Cruz Azul y de igual manera apoya a Correcaminos porque es el equipo de casa. En algún momento también fue de su agrado el Atletismo, incluso, corrió maratones de más de 20 kilómetros.
SU PRESENTE
En la actualidad ya no luce con ese cabello largo que le caracterizaba, pues ahora es árbitro de la Liga Juega Basket y para mejorar su imagen tuvo que cortárselo, “Ya pasó esa etapa, yo había pitado en la Liga Municipal, ahí nunca me exigieron cortarme el pelo pero esta nueva Liga sí, porque acá hay mucha más seriedad”, explica.
Ahora trabaja como cerrajero y masajista para los equipos que lo deseen contratar. Y ya por último “Caramaco” pide una oportunidad: “No quiero mucho, nada más que me dejen trabajar con unos chavitos en una escuelita particular, yo sueldo no pido, lo que me den a la semana con eso estoy muy contento”, puntualizó.
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- A lo mejor el nombre de José Arturo Villela Castro no le dice nada, se preguntará ¿y ese quién es?, pero si lo anunciamos como “El Caramaco” de inmediato se le vendrá a la mente ese personaje tan reconocido que a diario pasea por las canchas de Básquetbol de ciudad Victoria.
En entrevista para 5inco Deportes, reveló que hizo de todo pero siempre honradamente para ganarse la vida, su actitud y deseos por salir adelante fueron clave para superar todo tipo de obstáculo.
SUS INICIOS…
Nació un 23 de Agosto de 1950 en el municipio de Tampico, luego el destino lo puso en la capital de Tamaulipas, llegó desde niño con su madre y al poco tiempo pasó al internado “Benito Juárez” que se ubicaba en el 16 Matamoros.
Aquí terminó la Escuela Primaria y también la Secundaria, después regresó al sur del estado para estudiar la carrera de Educación Física. Hasta ese momento todo iba bien en su vida pero después ante la falta de oportunidades tuvo que buscarle por otro lado.
¿POR QUÉ “CARAMACO”?
El mote de “Caramaco” nació desde muy pequeño, trabajaba en la panadería “Alameda”, donde unos familiares de los dueños dijeron: “vamos a ponerle “Caramaco” al muchacho este, o sea yo. La verdad no sé qué me vieron para decirme así”, platica.
HA TRABAJADO DE TODO; HASTA CANTANTE
En el transcurso de su vida “Caramaco” ha desempeñado múltiples labores, no se limitaba y con tal de salir adelante se convirtió en un auténtico “mil usos”.
“Yo fui panadero, bolero, vendía periódicos, vendía chicles, hacía de todo para salir adelante”.
Agregó, “También fui vocalista, soy cantante, tengo ese don que muchos no saben. Como a la edad de los 35 años trabajaba en el Hotel Sierra Gorda lavando carros, y de la noche a la mañana me nació cantar ahí en el Bar, me escucharon y les gustó mi voz, canté como 10 años, tuve de compañera a “Paquita la del Barrio”, “Piporro” y muchos artistas más que vinieron a ese Bar. Se me presentó la oportunidad de hacer carrera en la música, me iban a proyectar en la ciudad de México pero no quise, porque ese no era mi mundo, a mí me gusta ser humilde”, mencionó.
FUE DROGADICTO
Con tristeza “Caramaco” recordó que cayó en el vicio de las drogas, era apenas un adolecente cuando su vida se comenzó a ir para abajo.
“Me metía de todo, al principio me gustó, después me quedaba en la calle, me dormía donde fuera, la gente me discriminaba, les hablaba y me ignoraban, era un vagabundo.
A los 20 años me rehabilité yo solo, pensé y dije ese no es mi camino y me enderecé”, expresó.
LLEGÓ EL BÁSQUETBOL A SU VIDA
Los problemas se fueron terminando en el momento que Villela Castro se paró en las canchas de Básquetbol, su amor por este deporte creció, comenta que fue en el año 2000 cuando dirigió su primer equipo y comenzó a darse a conocer entre los victorenses.
“Arranque dirigiendo al representativo de la CNA (Comisión Nacional del Agua), después traje al Sarh, con ellos fui Campeón Municipal, Estatal y Prenacional”, resalta.
Habla sobre el talento victorense, afirma que hay muy buenos jugadores que lamentablemente no dieron el estirón a nivel profesional, “está Antonio Tuexi, Ilian de León, Erick Rojas, Edgardo Moreno, Beto Berrones, Octavio Govea, pero ya se casaron y no es lo mismo, se ponen a trabajar, hacen su familia y ya no pueden salir a otras plazas a pesar de que tienen mucha calidad”, señaló.
De igual manera dio su opinión sobre el Básquetbol local, y lo primero que lamenta es que no exista una unión para trabajar parejo que beneficie a los jugadores de las diferentes categorías, “Hace falta unión entre entrenadores, compañerismo, que se dejen de grillar, que se dejen de críticas, antes que nada ¡hace falta una unión!”.
Por último al preguntarle qué significaba este deporte para él, respondió: “El Básquetbol es mi vida, yo me voy a morir aquí en las canchas”.
TIENE OTROS GUSTOS
Además del Básquetbol, “Caramaco” se dice fanático de la música, “Yo fui rockero deamadre (sic), me gusta escuchar música, de los Bee Gees, los Rolling Stones y Chicago, esas eran buenas bandas no como las de ahora”.
José Villela, se dice aficionado del futbol, su equipo favorito es el Cruz Azul y de igual manera apoya a Correcaminos porque es el equipo de casa. En algún momento también fue de su agrado el Atletismo, incluso, corrió maratones de más de 20 kilómetros.
SU PRESENTE
En la actualidad ya no luce con ese cabello largo que le caracterizaba, pues ahora es árbitro de la Liga Juega Basket y para mejorar su imagen tuvo que cortárselo, “Ya pasó esa etapa, yo había pitado en la Liga Municipal, ahí nunca me exigieron cortarme el pelo pero esta nueva Liga sí, porque acá hay mucha más seriedad”, explica.
Ahora trabaja como cerrajero y masajista para los equipos que lo deseen contratar. Y ya por último “Caramaco” pide una oportunidad: “No quiero mucho, nada más que me dejen trabajar con unos chavitos en una escuelita particular, yo sueldo no pido, lo que me den a la semana con eso estoy muy contento”, puntualizó.