Yeidckol, buena motivadora pero mala dirigente

Como motivadora, Yeidckol Polevnsky, podría hacer buena carrera, pero como dirigente nacional de un partido, en este caso de Morena, no se le ve muy buen futuro.

Por sentido común, en cualquier ámbito social, y más en el político, la característica principal de un líder debe ser su habilidad para dirimir o evitar conflictos, y no para agravar los que ya existen.

Resulta, sin embargo, que la dirigente nacional de Morena hace exactamente eso: agrandar la división interna de su partido.

Este fin de semana, por ejemplo, en su visita a Tamaulipas y particularmente a Ciudad Victoria, doña Yeidckol se dedicó a avivar el fuego de la inconformidad interna por la designación de candidatos.

En vez de llamar a la unidad, o darse tiempo para dialogar con quienes quedaron resentidos porque consideran que en el reparto de candidaturas se dejó fuera a los iniciadores de Morena en Tamaulipas para beneficiar a personajes externos, que además son unas “fichitas”, la señora simplemente los ignoró.

Cuando los reporteros le preguntaron por el tema, la dirigente de Morena respondió que: “es ruido normal en los periodos de campaña.

Cuando estamos en campaña es muy normal que se caldeen los ánimos y debo decir que ahora más. Hoy, si se abriera la puerta, habría kilómetros y kilómetros de candidatos porque saben que MORENA va a ganar”, argumentó optimista.

Por eso le digo que, como motivadora Yeidckol podría tener algo de éxito, pero como líder no avanzará mucho.

No se le puede calificar de buena lideresa cuando en vez de sumar restó. Los cientos o miles de morenistas inconformes quedaron todavía más inconformes por el trato de su dirigente.

En vez de sanar heridas, vino a abrirlas más.

Pidió a quienes se quejan, hacerlo ante el órgano de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia del propio instituto político, “es una puerta que está abierta para que todo que el que tenga una queja bien fundamentada, la presente con todas las pruebas para que los compañeros de Honestidad Justicia puedan proceder sobre ella”.

El problema es que la referida Comisión de Honestidad y Justicia obedece a las decisiones de quienes tienen bajo su mando el partido, en éste caso Polevnsky y el mismo presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

En suma, podemos decir que la dirigente de Morena vino a complicarle todavía más las posibilidades de triunfo a sus candidatos.

Desde luego que quienes se frotan las manos son los panistas. Ellos saben que entre más se agrave la inconformidad interna de Morena, más se les allana el camino para mantener la mayoría en la siguiente legislatura.

Incluso, los mismos priistas saben que el conflicto Moreno podría beneficiarlos en algunos distritos donde los abanderados del PAN no son muy bien vistos.

Faltan 20 días para el dos de junio cuando los tamaulipecos iremos a las urnas para elegir a 36 nuevos diputados, 22 de ellos de mayoría y 14 de representación proporcional.

Será hasta ese día cuando sabremos la decisión de los electores, pero lo que sí parece seguro es que Morena no va a ser el huracán de votos que fue en 2018, cuando arrasó en todo el país.

 

ASÍ ANDAN LAS COSAS

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