Se les acabará el negocio

A SUFRIR.- Reducir al 50 por ciento el financiamiento público a los partidos políticos será la “muerte” para el chiquitiaje partidista en México.
Aunque la disminución del financiamiento apenas es un proyecto, esperemos que llegue a consumarse. Será lo más sano para la democracia y, por supuesto, para la economía mexicana.

Nada aportan al país membretes como el PT, PRD, PVEM y otros , pues solo son franquicias electoreras concesionadas a pequeños grupos de vivales.
Para comprobarlo solo basta investigar un poco la historia de esos minipartidos en Tamaulipas.

Nada han aportado a la democracia tamaulipeca pero en cambio quienes han estado al frente de ellos hoy tienen asegurado su futuro económico.
Por otra parte, la reducción al financiamiento público frenará la creación de nuevos partidos políticos, sencillamente porque ya no serán negocio.

Porque esa es la cruda realidad: quienes impulsan la creación de los partidos lo hacen pensando en las prerrogativas que reciben y en el poder político que les generará.

En lo último que piensan es en velar por los intereses ciudadanos.

CHAMAQUEADO.- Por cierto, el presidente estatal del PAN, Luis Rene Cantú Galván, fue chamaqueado el pasado martes.
Al asistir a un evento del Tribunal Electoral del Estado, los reporteros le preguntaron su opinión sobre las consecuencias para los partidos políticos en caso de que se les disminuya a la mitad el financiamiento público.
En medio de sus respuestas “El Cachorro” soltó un exabrupto al señalar que al PAN no le afecta tanto porque es Gobierno.

“Éramos oposición y siempre hicimos las campañas sin recursos, y hoy que somos gobierno es mucho más fácil aunque tenga un recorte…”, señaló.

No dice una mentira el líder panista porque desde siempre el partido en el poder lleva ventaja y trae bolsa llena, pero tampoco es algo que pueda andarse exponiendo con esa inocencia.
“El Cachorro” tiene dos alternativas: buscarse buenos asesores o ejercer un mayor autocontrol a la hora de enfrentar a los periodistas.

QUE ASI SEA.- La decisión del Gobierno de Estados Unidos de calificar como terroristas a los carteles mexicanos abre la posibilidad de que el país vecino pueda intervenir militarmente en México.

Como era de esperarse, el hecho tiene dividida a la sociedad mexicana en dos grupos: uno, conformado por aquellos que se oponen a una intervención estadounidense , y otro por aquellos que ven con buenos ojos esa posibilidad.

Nosotros nos sumamos al segundo grupo. Frente al fracaso evidente del Gobierno mexicano para contener el baño de sangre desatado desde hace dos décadas por el crimen organizado, y sobre todo ante una cada vez más creciente y cruel delincuencia, la opción de que Estados Unidos intervenga resulta la única alternativa viable.

Es absurda la posición asumida por el Gobierno federal de rechazar cualquier intervención norteamericana en México, bajo el pretexto de que “nosotros podemos solos”.

Con cerca de 40 mil homicidios durante el presente año, el más violento de la historia del país, es una tontería seguirnos envolviendo en la bandera de la soberanía nacional y en la defensa de la patria para acabar con la pesadilla en que nos tiene sumidos el crimen organizado.

ASÍ ANDAN LAS COSAS

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