Quieren tirar la toalla

Quieren tirar la toalla

 

CANTADO.- Lo dijimos la semana pasada: la reelección de Blanca Valles Rodríguez al frente del Sindicato Único de los Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado de Tamaulipas (Sutspet) estaba cantada.

 

De hecho, el proceso para renovar la dirigencia sindical fue de mero trámite. Blanca fue la única candidata para contender por el cargo porque Armando Trejo Moreno y Leticia Uresti Mata no cumplieron los requisitos para obtener sus registros. Al menos esa fue la explicación del Comité de Elecciones del mismo Sutspet.

 

De esa manera, la exdiputada del PRI se fue sola por la libre y consumó su enésima reelección al frente del poderoso sindicato de los trabajadores del Estado.

 

Resulta obvio que Valles Rodríguez llevaba el aval de las jerarquías del poder para permanecer al frente del Sutspet.

 

La pregunta es: ¿Qué ofreció a cambio Doña Blanca? Es una respuesta que difícilmente trascenderá, pero nos dicen que hay un compromiso que tiene que ver con las elecciones del 2021 y 2022 donde el PAN se jugará su futuro en Tamaulipas.

 

Valles Rodríguez conoce muy bien la estructura de la burocracia por lo que sus servicios valdrán oro en esa elección. Eso explica porque seguirá siendo la lideresa de los burócratas.

 

REGALARAN PLAZAS.- Está en puerta una nueva disputa de pronóstico reservado en la Cámara de Diputados federal con el tema de las leyes secundarias de la Reforma Educativa.

 

Hay dos frentes: uno, integrado por Morena, PT y PES, y otro que conforman PAN, PRI, MC y PRD.

 

El nudo critico de las iniciativas está en la pretensión de Morena, PT y PES de que los egresados de las escuelas Normales obtengan en automático una plaza de maestro. Por el solo hecho de concluir su carrera ya tendrán un espacio asegurado en el sistema educativo.

 

El bloque opositor desaprueba tal medida porque considera que será un retroceso en el combate al tráfico y herencia de plazas que tanto daño hicieron a la educación.

 

A esto hay que sumarle que privilegiar a los normalistas en el reparto de plazas dejará sin oportunidad a otras instituciones formadoras de docentes. Por ejemplo, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) tiene en la Unidad Académica de Ciencias, Educación y Humanidades un prestigiado semillero de maestros que con la acción legislativa que se propone no tendrán muchas oportunidades de obtener una plaza.

 

Sin embargo, pareciera que muchos en el Gobierno no ven más allá de sus narices.

 

DESANIMADOS.- Varios de los integrantes del Comité Estatal de Participación Ciudadana, cabeza del Sistema Anticorrupción de Tamaulipas, andan a punto de tirar la toalla.

 

Nos cuentan que la razón de su desánimo es que al cargo no es lo que esperaban: les pagan muy poquito y la chamba es excesiva. A eso hay que sumarle que no tienen mucho margen de acción para desempeñar con rectitud su trabajo de combate a la corrupción.

 

Explican que los 25 mil pesos que ganan no les alcanza para resolver sus necesidades básicas, además de que están descuidando sus negocios o actividades profesionales.

 

A todo ello hay que sumarle que la Ley del Sistema Estatal Anticorrupción , ata de manos a los miembros del Comité porque en su artículo 17 establece que “Los integrantes del Comité Estatal de Participación Ciudadana no podrán ocupar, durante el tiempo de su gestión, un empleo, cargo o comisión de cualquier naturaleza, en los gobiernos federal, local o municipal, ni cualquier otro empleo que les impida el libre ejercicio de los servicios que prestarán al Comité Estatal de Participación Ciudadana y a la Comisión Ejecutiva”.

 

Esa es precisamente la razón por la que la convocatoria para aspirantes a ocupar dos asientos disponibles en el Comité tuvo muy poca respuesta. No se registraron más de diez interesados.

 

Algo tendrán que hacer las autoridades locales si no quieren que muy pronto haya una renuncia masiva de integrantes del organismo.

 

ASÍ ANDAN LAS COSAS

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