¿Quién mece la cuna?

MAL INFORMADO.- Ayer, el presidente, Andrés Manuel López Obrador, hizo una declaración que pareció una amenaza para los miembros del Poder Judicial Federal.

Dijo que su Gobierno habrá de ser muy cuidadoso con el desempeño de los Jueces federales, porque están soltando a muchos delincuentes con el pretexto de que el trabajo del Ministerio Público es deficiente en la integración de las carpetas de investigación.

En otras palabras, lo que el Presidente está diciéndoles a los Jueces es que se dejen de liberar detenidos porque de lo contrario hará que los destituyan o procesen.

La verdad, me preocupa y asusta esta obstinación de López Obrador por someter al Poder Judicial. Con todo respeto, esto solamente revela ignorancia de la forma en que funciona el sistema de justicia en un país que se precie de ser democrático.

Alguien debe decirle al Presidente que la justicia no se aplica a contentillo porque dejaría de ser justicia. Para eso existen la Constitución y las leyes. El trabajo de los Jueces es simplemente determinar si existió o no la conducta delictiva que se atribuye a una persona, y lo hacen en función de lo que aporte el Ministerio Público en una carpeta de investigación.

Deben además explicarle que, cuando un Juez sujeta a proceso o sentencia a una persona contraviniendo disposiciones legales, puede enfrentar consecuencias penales, administrativas y hasta patrimoniales.

Me parece que, en todo caso la exigencia de López Obrador debe ser hacia la Fiscalía General de la República, para que mejore el trabajo de sus Ministerios Públicos.

MÁS BLOQUEOS.- La inconformidad del sector campesino con la política agropecuaria del Gobierno federal, se generalizó ayer con cierres carreteros en el norte, centro y sur de la entidad.

Durante varias horas, cientos de productores cerraron la carretera Mante- Valles, San Luis Potosí; la Tampico-Monterrey, cerca de Altamira; la Victoria-Monterrey, en El Barretal; Victoria-San Luis Potosí, en Tula, y la Victoria-Matamoros, en San Fernando.

Los reclamos son los mismos: que el Gobierno federal mantenga los programas para el campo con las mismas reglas de operación del año pasado, porque bajo las que se diseñaron para el 2019, miles de productores quedarán fuera del subsidio.

El asunto es que los representantes del Gobierno federal siguen sin aparecer, ni para negociar con los campesinos ni para liberar la vías bloqueadas, en apoyo de miles de automovilistas que se vieron afectados.

La verdad, uno ya no sabe quién está peor: si los agricultores por reclamar sus derechos mediante una estrategia que afecta a miles de ciudadanos ajenos a sus problemas, o la autoridad porque, convenencieramente se hace como que no ve y no oye.

 

ASÍ ANDAN LAS COSAS

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