Nos fue bien.

Con el de hoy faltan 11 días para que termine el 2019. Es, entonces, ocasión propicia para hacer una evaluación, o balance, de cómo le fue a Tamaulipas en estos 12 meses.

En lo personal, me parece que fue un muy buen año para nuestra entidad. Veamos por qué: primero, en lo que respecta al principal agobio para los tamaulipecos, la inseguridad pública,  tuvo un marcado decremento.

Es cierto, la delincuencia nos sigue pegando, como a la mayor parte del país, pero no con la saña con que nos venía golpeando.

Los enfrentamientos entre las autoridades y los grupos criminales, o entre estos mismos, se siguieron dando, pero ya no con la frecuencia con que se daban, sobre todo en los municipios fronterizos.

Los homicidios dolosos registraron un decremento del 22 por ciento en relación al 2018. Los secuestros también se redujeron en un 70 por ciento. El año pasado, hasta el mes de octubre, había iniciadas 98 carpetas por ese delito, y en el mismo periodo del 2019 la cifra era de 29.

Particularmente, Victoria dejó de ser la Capital del crimen. Ya no está rankeada como una de las ciudades más inseguras del mundo.

La seguridad en las carreteras mejoró sensiblemente. Las mismas autoridades siguen recomendando no viajar de noche, pero al menos de día se puede transitar sin riesgo.

En lo general, Tamaulipas vivió 12 meses de relativa tranquilidad. Qué bueno que así haya sido. Ojalá que el 2020 sea mucho mejor. Ya fue mucho sufrir.

Por otra parte, la inversión extranjera llegó como nunca a la entidad.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía del Gobierno federal, al cierre del tercer trimestre de 2019, el flujo de Inversión Extranjera Directa en Tamaulipas ascendió a los 1 mil 255.8 millones de dólares, cifra que representa el 4.8% del total nacional.

Con ello, Tamaulipas se colocó en el sexto lugar entre los estados de la República que, para este año, atrajeron el mayor flujo de Inversión Extranjera Directa al país, y el segundo entre las entidades que integran la frontera norte de México.

Tres meses antes del cierre de 2019, el acumulado representa la cuarta cifra más alta de la entidad en materia de Inversión Extranjera Directa desde 1999 y la tercera consecutiva para la presente administración, a la que se añaden los 1 mil 545.2 millones de dólares alcanzados en 2017 y los 1 mil 471.1 alcanzados durante el año 2018.

Durante los tres últimos años, el flujo de inversión extranjera en Tamaulipas alcanza los 4 mil 757 millones de dólares.

Obviamente, la mejora en ambos rubros, seguridad pública y economía, repercutió en la generación de mayor empleo.

Bajo todo ese escenario, es innegable que a los tamaulipecos nos fue bien. Quizá no tanto como desearíamos pero sería injusto desdeñar las cosas. El balance, entonces, fue bueno.

Ahora, lo que queda es cruzar los dedos para que el 2020 sea un buen año. Admito que soy uno de los muchos mexicanos que teme una debacle nacional por la conducción que está haciendo del país, Andrés Manuel López Obrador.

Soy un convencido de que, las absurdas decisiones que está tomando el Presidente, y el encono que está sembrando entre la sociedad, nos podrían conducir a una crisis social muy grave. Ojalá no sea así. Me daría mucho gusto equivocarme.

NOTA: Este reportero se ausentará de este espacio durante algunos días. Es tiempo de recargar baterías, y las fiestas Navideñas y de Fin de Año son inmejorable oportunidad para ello. Nos vemos pronto.

ASI ANDAN LAS COSAS.

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