El problema somos nosotros

Nadie duda que los grandes males de este país son la grave corrupción y la impunidad.
Sin embargo, en lo personal me parece que por encima de ambos cánceres hay otro mucho más severo y que incluso es el detonante de aquellos.
Me refiero a la ausencia de respeto por la ley. Como ciudadanos estamos acostumbrados a ningunear los ordenamientos normativos.
Cada que tenemos oportunidad nos gusta sacarle la vuelta a la ley y más si con ello obtenemos algún beneficio.
No respetamos ni siquiera los ordenamientos más simples, como aquel que nos obliga a atender una luz roja en el semáforo o a no estacionarnos en lugares prohibidos.

Cuando nos atrapan preferimos pagar una “mordida” al policía que enfrentar nuestra responsabilidad y con eso iniciamos una cadena de impunidad.
Si estamos haciendo fila en algún banco nos esforzamos por adelantarnos sin importar la afectación al prójimo.

Es una cultura bastante arraigada en nuestra sociedad la cual vamos transmitiendo de generación en generación.
Lamentablemente eso es lo que nos tiene sumidos en una crisis de inseguridad como sociedad , porque ese incumplimiento de la ley es fuente de corrupción e impunidad.
Esa es nuestra realidad como país.
Por eso si queremos salir de esa crisis tendremos que ser nosotros mismos quienes lo hagamos, porque el Gobierno, por si solo no podrá por más buenas intenciones que tenga el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Si verdaderamente queremos ver resultados contra la corrupción e impunidad cada uno de nosotros debemos asumir la parte que nos corresponde.
Y para ello, debemos comenzar por lo más sencillo: respetemos la ley.
Enseñemos además a nuestros hijos los valores del respeto por las valores, sobre todo el de la legalidad, y le aseguro que a la vuelta de pocos años comenzaremos a ver resultados.
Créame que como sociedad sacaremos más beneficios si somos respetuosos con la ley. Tenemos que convencernos de ello.
En caso contrario, si seguimos con esa práctica común de sacarle la vuelta a toda disposición normativa , nos seguiremos sumiendo más en ese pantano llamado corrupción en el que nos hemos venido hundiendo.
Le insisto: por más que haya una muy buena intención de López Obrador por acabar con la corrupción, nada conseguirá si no es con el convencimiento ciudadano.
Lamentablemente así son las cosas.


ASÍ ANDAN LAS COSAS

[email protected]