Desmentido brutal

La despiadada masacre de 14 policías a manos del crimen organizado en Aguililla, Michoacán, vino a restregarle en su cara al Gobierno federal el absoluto fracaso de su política contra la inseguridad pública.

Mientras las armas de alto poder arrebataban la vida en forma cobarde a quienes, valientemente y bajo precarias condiciones laborales, se enfundan un uniforme como representantes de la ley, el Secretario de Seguridad Pública en el país, Alfonso Durazo, presumía una “inflexión en la incidencia de homicidios”.

En los momentos en que algunos de los heridos clamaban dramáticamente ayuda por radio, el presidente,  Andrés Manuel López Obrador, secundaba el discurso alegre de su Secretario , con aquello de que: “esto lo hemos logrado, sin guerras y sin masacres”.

López Obrador se refería a masacres por parte de la autoridad hacia la delincuencia, pero ¿y las masacres contra policías como la ocurrida en Aguililla, u otras tantas contra ciudadanos inocentes que han perdido la vida en ataques armados?

Pues bien, fue el mismo crimen organizado el encargado de demostrar con hechos que el discurso oficial ha sido y sigue siendo mentiroso y fantasioso.

El asesinato masivo fue tan brutal como oportuno para evidenciar la incapacidad de López Obrador para cumplir una de sus tantas promesas de campaña de pacificar al país.

Después de esto, espero que por  decencia , congruencia, sentido común o como le quieran llamar, el Presidente, Durazo y todos aquellos funcionarios competentes en materia de seguridad pública, entiendan que la sociedad mexicana se está hartando de tanta ineptitud.

Indigna la escalada de violencia que vive el país pero más indignación genera el escuchar al Presidente ofrecer con actitud jocosa y hasta con cierto tono burlón que, “me canso ganso que vamos a lograr la paz”.

Espero que se convenzan de una vez que esa ridícula estrategia de apelar a la buena conciencia de los narcotraficantes , secuestradores, sicarios, extorsionadores y toda fauna de maleantes , para que “por amor a sus mamacitas” dejen de delinquir”, nunca va a funcionar.

Una cosa es atacar la delincuencia desde la raíz a través de programas sociales en favor de los jóvenes y los grupos más vulnerables para impedir que sean coptados por los grupos criminales, pero otra muy distinta es intentar frenar con fuchis y guacalas el baño de sangre generado por las organizaciones delictivas.

Es tiempo de que el Gobierno ponga los pies en la tierra. Es momento de, sin temor al costo político, ejerza el poder de Estado para ponerle un dique a la delincuencia.

Si no lo hace por las buenas, muy pronto tendrá que hacerlo por las malas porque el pueblo , ese que el Presidente llama el “pueblo bueno” , lo obligará a hacerlo.

EL RESTO

DE PENA.- Los priistas viven una situación de absoluta penuria. Al menos eso es lo que proyectan.

Ayer, por ejemplo, en la celebración del Día Internacional de la Mujer Rural, la otra poderosa Confederación Nacional Campesina (CNC) , el “brazo verde” el PRI, organizó un festejo en su sede estatal, el viejo edificio de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos.

La escena fue de pena. En un pasillo de apenas un metro y medio de ancho por diez de largo fueron acomodadas, apretujadas, medio centenar de mujeres a quienes se les ofreció como asiento una silla de plástico.

Otras 20 féminas usaron el área de jardín del inmueble. Entre ellas estaba la actual dirigente priista y diputada local, Yalheel Abdalá Carmona, y el también legislador, Florentino Sáenz Cobos. Ninguno de los dos fue capaz de desembolsar el costo de un recinto para ofrecer un festejo decente.

Los cenecistas deben añorar aquellos tiempos, no muy lejanos, en que cualquier festejo priista, se realizaba sin miserias. Se nota cuando un partido ya no es Gobierno.

¿QUIEN SIGUE? Oficialmente el jefe de la Oficina del Gobernador, Víctor Manuel Sáenz, dejó su cargo para asumir como asesor del gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, en la zona norte del Estado.

En realidad, Sáenz va a preparar el camino que lo lleve en el 2021 a la alcaldía de Reynosa. Hacia dentro del PAN estatal es público que será el candidato a gobernar ese municipio.

También asumió como Coordinador de la Oficina Fiscal del Estado, Raúl Eduardo Monge Castillo. Fue gerente de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) en Tampico.

Los nombramientos de los titulares de las Secretarías de Bienestar Social y Educación, están a la vuelta de la esquina.

ASÍ ANDAN LAS COSAS

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