Dados cargados en la CNC

DADOS CARGADOS.- Los responsables de proceso de elección de la nueva dirigencia estatal de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos, adherida a la Confederación Nacional Campesina (CNC), tendrán que llevarse las cosas con mucho cuidado si no quieren que les estalle en la cara la enorme inconformidad que prevalece hacia dentro de la organización campesina.

El pasado fin de semana, el Consejo Político Estatal de la CNC fijó las reglas de la competencia por la silla que todavía hoy ocupa Florentino Sáenz Cobos.

Sin embargo, desde hace varios meses, muchos líderes municipales de la CNC, han venido denunciando el presunto manipuleo por parte del propio Sáenz y del delegado del CEN cenecista, Carlos López Dado, para imponer como dirigente estatal a Raúl García Vallejo.

Aseguran que hay todo un montaje que busca encumbrar al ex delegado de la Procuraduría Agraria y ex alcalde de González, como el próximo líder cenecista.

La estrategia consiste en hacer que se registren como aspirantes una docena de personajes, que al final terminarán declinando en favor de García Vallejo.

Este fin de semana, por lo pronto, la ex diputada Grisela Dávila Beas, Pedro Muñiz Camacho y Omar Marín Martínez, anunciaron su decisión de hacerse a un lado para cederle el lugar al García.

Nos dicen que toda esta situación trae los ánimos bastantes caldeados entre la militancia cenecista que presume “dados cargados” en la competencia, por lo que no se descarta brotes de violencia en cualquier momento.

ESTA EN SU DERECHO.- La demanda civil por daño moral que presentó la dirigente estatal del PRI, Yahleel Abdala Carmona, en contra del periodista, Fernando Acuña Piñeiro, ha provocado el enojo de muchos comunicadores.

Me parece, sin embargo, que no hay por qué alterarse. Como cualquier ciudadano, la priista está en su pleno derecho de acudir ante los tribunales de justicia para reclamar un daño a su persona.

Al final será un Juez el que decida quién de las partes tiene la razón.

Lo que sí es cierto es que el hecho sentará un precedente porque, al menos en lo personal, no tengo memoria de una demanda similar en Tamaulipas.

Me parece sano que ocurra porque al final podría servir para que quienes nos dedicamos al ejercicio periodístico seamos más responsables en lo que escribimos, sobre todo porque hay quienes siguen confundiendo la libertad de expresión con libertinaje.

Tenemos que recordar que ningún derecho es absoluto. Todos los derechos tienen sus limitaciones, y en el caso de la libertad de expresión los límites son la dignidad de la persona, la moral y la paz pública.

Por eso insisto en que el litigio en el que se enfrascarán la dirigente priista y Acuña, podría ser un buen precedente para lograr, a mediano plazo, un periodismo más respetuoso de los derechos humanos y las leyes. Si lo hacemos así seguramente ganaremos más credibilidad de la sociedad.

 

ASÍ ANDAN LAS COSAS

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