Aguafiestas

DIPUTADO AGUAFIESTAS.- El diputado panista, Ciro Hernández Arteaga, le echó a perder un negociazo a la alcaldesa de Altamira, Alma Laura Amparán.

Durante la sesión plenaria de este jueves, el hombre arremetió desde la tribuna legislativa contra la jefa edilicia, por su intención de firmar un contrato de publicidad con una empresa privada, para que ésta construyera gratuitamente tres puentes peatonales, y a cambio el Municipio le concedería el espacio de los mismos para uso publicitario durante los siguientes 15 años.

El legislador no se anduvo por las ramas a la hora de la crítica.

“Hay un terrible conflicto de interés. No me digan que la empresa va a construir los puentes por caridad. No creo que les haya hablado (a los empresarios), San Francisco de Asís, para interceder para que realizaran este tipo de obras” señaló.

Y añadió: “No hay por qué empeñar el presupuesto por este tipo de obras. El Ayuntamiento tiene recursos para construir los puentes por sí mismo y luego cobrar por la publicidad. Piensan que pueden hacer lo que quieran y no voy a ser cómplice en ello”.

El dictamen que fue presentado al Pleno iba en sentido positivo, lo que significaba que el Congreso autorizaba el contrato, pero a la hora de la votación 18 diputados votaron en contra.

Bajo esa situación, el negocio se le cayó a la alcaldesa y en ello mucho tuvo que ver Hernández Arteaga.

MAL PRESAGIO.- Ahora que, viendo las cosas con objetividad, la decisión del Pleno Legislativo de negarle a la alcaldesa Amparán el permiso para firmar el contrato con la empresa Publipuentes Tamaulipas, S. A de C.V, debió venir de una altura mayor a la del diputado Hernández Arteaga.

Es cierto que la crítica del legislador fue certera y contundente, pero de ninguna manera hubiera sido suficiente por sí sola para que muchos de sus compañeros votaran en contra del dictamen.

Necesariamente debió haber una instrucción en ese sentido porque para nadie es desconocido que los diputados no se mandan solos a la hora de votar.

Y menos en este caso, cuando la alcaldesa de Altamira es panista y la bancada mayoritaria en la legislatura también.

Bajo ese escenario, Amparán debería de preocuparse porque el revés del Congreso podría ser un mal presagio para su carrera política.

“Piensan que pueden hacer lo que quieran. Creen que el poder es para siempre y no es así”, remató el diputado Hernández.

LA COBIJAN.- Por cierto, otra alcaldesa que fue noticia ayer en la sesión del Congreso del Estado, es la de Reynosa, Maki Esther Ortiz Domínguez.

Durante el apartado de asuntos generales, el PAN y el PRI salieron en su defensa por las agresiones verbales de que fue víctima recientemente por el diputado federal del PT, Gerardo Fernández Noroña.

Por los panistas, el diputado Glafiro Salinas Mendiola,

condenó las expresiones matizadas de vulgaridad, de violencia política, de humillación y de falta de respeto esgrimidas por Noroña.

“Condenamos las agresiones que, disfrazadas de crítica descarada, atentan contra la dignidad humana y el respeto que todo individuo merece. Por eso rechazamos enérgicamente la agresión política y de género ejercida en contra de la Alcaldesa de Reynosa”, mencionó.

Por su parte, la priista Irma Amelia García Velasco, advirtió que “Si no levantamos la voz como Congreso para exigir respeto, el día de mañana esas expresiones misóginas y vulgares irán en aumento”.

La defensa en favor de Maki llama doblemente la atención porque hace menos de tres años, desde esa misma tribuna, varios diputados panistas arremetieron contra ella por presuntamente designar funcionarios de forma ilegal y desatender exhortos del Pleno para que corrigiera su conducta. Hasta una amonestación le impusieron.

 

ASÍ ANDAN LAS COSAS

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