Silvia vende elotes y lucha por salvar la vida de su esposo

Necesita 80 mil pesos para una cirugía.

En la esquina del Oxxo, de la calle Puerta Via Láctea con calle 6ta, en la colonia Conjunto Habitacional Luis Echeverría, cada tarde se enciende un anafre que no solo cocina elotes, también enciende esperanza.

Ahí se encuentra Silvia Pérez, esposa de Carlos Chávez, vendiendo elotes asados, elote cocido y tostitos, con una sonrisa que refleja fortaleza. Toda esta venta tiene un propósito muy claro: recaudar fondos para la cirugía que su esposo necesita con urgencia.

Carlos enfrenta una situación delicada de salud: uno de sus riñones ya no funciona y el otro se encuentra obstruido. Aunque ya fue sometido a una cirugía, ahora necesita otra intervención, valuada en 80 mil pesos.

Por eso, Silvia decidió salir adelante y hacer lo que esté en sus manos para apoyar al amor de su vida y, al mismo tiempo, llevar el sustento a su hogar.

Con gratitud en el corazón, Silvia agradece a cada persona que se acerca a comprar y a quienes dejan 5, 10 o 15 pesos extra de propina.

No caminan solos. Día a día se encuentra con personas solidarias que le tienden la mano.

En la papelería donde compra las cartulinas para escribir mensajes y mostrar la imagen de su esposo, no le cobran ni las cartulinas, ni las impresiones. Además, un amigo de Carlos que trabaja de Didi la apoya llevándolos al hospital sin cobrarles los traslados.

Silvia mira cada uno de estos gestos como una bendición de Dios.

Si usted pasa por la zona, regálese un antojo y compre unos ricos tostitos o un delicioso elote asado.

Además de disfrutar su sabor, estará apoyando una causa llena de fe y esperanza.

Porque a veces, un pequeño gesto puede hacer una gran diferencia… y como dice Silvia, cada peso cuenta.