Sigue viva la tradición de las posadas

 

Ciudad Victoria, Tamaulipas.-A partir de mañana 16 de Diciembre y hasta la noche del 24 llegan las posadas, quizá la parte más importante de la Navidad, que relata el peregrinar de María y su esposo José de Nazareth, antes de dar a luz al niño Jesús, según los relatos de la tradición católica.

Los 9 días previos al nacimiento,  María y José andaban en busca de un lugar para el alumbramiento del Salvador, pasajes que más tarde se transformarían en lo que conocemos como posadas y una verdadera fiesta para celebrar la llegada del Salvador de la humanidad.

Las posadas datan del año 1857, gracias a Fray Diego de Soria, superior del convento de San Agustín de Acolmán, quien pidió permiso al Papa Sixto V para celebrar unas misas de aguinaldo a celebrarse del 16 al 24 de Diciembre, en las que se recordarían pasajes navideños.

La intención de las misas de aguinaldo era que se concedieran las indulgencias y la remisión de las penas temporales por causa de los pecados.

Pero la tradición de misas fue desapareciendo de los templos para quedarse en los hogares, donde podemos encontrarla hasta la fecha, convertidas en las tradicionales posadas, donde se lleva a los peregrinos a nueve casas o familias, se pide posada por medio de cánticos, se reza el rosario, se rompe piñata y se reparte cena y dulces.

EN EL NOMBRE DEL CIELO OS PIDO POSADA...

La dinámica o forma de pedir posada  es la siguiente:

Los asistentes deben dividirse en dos grupos, unos representan a los peregrinos, y otros a los anfitriones o dueños de la casa, los peregrinos se salen de la casa y pueden sostener velas en sus manos o imágenes de la virgen María, deben entonar la primera de 12 estrofas: " En el nombre del cielo, os pido posada, pues no puede andar mi esposa amada".

El segundo grupo que son los moradores de la casa, deben contestar: " Aquí no es mesón, sigan adelante, pues que no he de abrir, no sea algún tunante".

Después de rogar con más estrofas a los moradores que den posada a los peregrinos, al final entonarán el cántico final: " entren santos peregrinos, reciban, este rincón, aunque es pobre la morada, se los doy de corazón".

A entrar a la casa pueden continuar el rosario y más cánticos o villancicos, se romperá la piñata, se repartirán los dulces, el ponche y la cena, que por lo regular en los hogares de México se sirven tamales y atole,

Las posadas pueden ser una oportunidad para mantener la paz y la unión en familia, reflexionar sobre el hecho de estar vivos en un tiempo sumamente difícil y  dar gracias por lo recibido  en este 2021.