Habitantes de más de 17 cuadras de las colonias Miguel Alemán y Nacozari tienen 2 semanas soportando fétidos olores y salpicaduras de aguas negras, que brotan de dos registros de drenaje en la vía publica localizados en la calle Iturbide entre los cruces con la 34 y la 35 y luego escurren hasta introducirse el principal arroyo en una alcantarilla ubicada en el cruce de 25 y Abasolo.
Vecinos de dicho derrame aseguran que, desde este foco de infección inicio en una de las dos fuentes, la Comapa a cargo del alcalde Eduardo Gattás Báez sólo acudió una vez a revisar la alcantarilla localizada en el cruce de 34 e Iturbide y ya no regresaron.
La vialidad más afectada es la Hidalgo, ya que esta contaminación corre sobre la misma, desde el 34, hasta el 27, además de la 25, ya que circula desde Guerrero, hasta Abasolo.
Durante el trayecto de los arroyos, se crean charcos en gran cantidad de zanjas, que el Ayuntamiento a cargo de dicho edil abrió y luego no tapó conforme a la norma hace varios meses entre las calles 29 y 31, por lo que esto también está agravando el problema de baches en las mismas.