Julio quiere seguir viviendo por su hijo: lucha contra el cáncer y pide ayuda para costear su tratamiento
Julio Salazar Heredia tiene 32 años, un hijo al que ama con toda el alma y una razón poderosa para no rendirse: seguir viviendo para verlo crecer.
Hoy, este joven padre de familia enfrenta una de las pruebas más duras de su vida. Fue diagnosticado con linfoma de Hodgkin y ahora necesita reunir 160 mil pesos para iniciar un nuevo tratamiento que podría darle una nueva oportunidad frente al cáncer.
A través de la plataforma GoFundMe, familiares, amigos y personas solidarias han comenzado a tenderle la mano. Hasta ahora se han reunido poco más de 40 mil pesos, pero la meta aún está lejos y el tiempo apremia.
Julio habla de su hijo Mau con una ternura que conmueve. Lo llama su adoración, su vida entera, su motor para resistir incluso en los días más oscuros. A su lado también está Iltse, su compañera de vida, la mujer que —como él mismo reconoce— ha permanecido firme, acompañándolo en las buenas y en las malas.
Lo que parecía un malestar pasajero comenzó durante unas vacaciones. Pero su cuerpo ya le enviaba señales de que algo no estaba bien.
“Comencé a sentirme raro, diferente. Algo dentro de mí me decía que pasara más tiempo con las personas que más amo: mi hijo y mi pareja”, recuerda.
Poco después apareció un dolor en la pierna. Primero fue leve, luego constante, y al final se volvió insoportable. Su pierna se hinchó, tomó un tono morado y su cuerpo comenzó a debilitarse mientras el miedo crecía en silencio.
“Tenía miedo. Aun así seguí adelante. Iba a trabajar, convivía con mi familia, sonreía, aunque por dentro cargaba con la preocupación, la ansiedad y el cansancio. Empecé a tener fiebre sin razón, cada día tenía menos fuerza. Antes podía correr, hacer ejercicio, cargar a mi hijo, y llegó un punto en que no tenía fuerza para nada”.
Con sus propios ahorros y con el apoyo de su familia, Julio comenzó a costear estudios, biopsias y análisis. Cada amanecer llegaba con más incertidumbre, pero él seguía de pie, intentando aparentar fortaleza mientras por dentro luchaba contra el miedo.
La noticia que nadie quiere escuchar llegó una semana antes de Navidad.
“Después de reunir todos mis estudios, recibí el diagnóstico: linfoma de Hodgkin clásico. Cáncer”.
Desde entonces, la vida cambió por completo. Con ayuda de sus seres queridos y de actividades organizadas para recaudar recursos, logró comenzar un tratamiento de quimioterapia. Hubo señales alentadoras. Los síntomas mejoraron. Parecía que el esfuerzo estaba dando frutos.
Pero en marzo llegó otro golpe.
Tras revisar su caso, en el hospital le informaron que el tratamiento no ha avanzado lo suficiente. Ahora necesita una opción más fuerte, más especializada y también mucho más costosa: Brentuximab Vedotina, un medicamento que puede hacer una gran diferencia, pero que hoy está fuera de su alcance económico.
“Ahora necesito un tratamiento más fuerte y existe un medicamento que puede hacer una gran diferencia, pero es muy costoso y hoy no está a mi alcance”.
Por indicación médica, Julio requiere dos frascos cada tres semanas, hasta julio. Cada frasco cuesta 45 mil pesos, por lo que cada aplicación representa un gasto de 90 mil pesos, una cantidad imposible de cubrir sin ayuda.
Detrás de esa cifra no hay solo un tratamiento. Hay un padre que quiere seguir abrazando a su hijo. Hay una familia que no pierde la fe. Hay una vida que no se quiere apagar.
PARA APOYAR A JULIO:
* Donaciones a través de GoFundMe en el enlace:
* También se puede contactar a la página Todos con Julio para brindar apoyo.
* O realizar aportaciones a la tarjeta BBVA 4152 3138 8265 2063, a nombre de Iltse Nayely Medina Ríos.
Julio no quiere irse todavía. Tiene motivos de sobra para pelear. Su hijo lo espera, lo necesita, lo ama. Y quizá hoy, con la ayuda de muchos, esa lucha pueda seguir escribiendo una historia distinta.
