Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Lo que durante meses fue una fuga intermitente de aguas negras en el cruce de las calles 22 y Juárez terminó convirtiéndose en un grave problema sanitario que afectó una de las principales vialidades de la capital tamaulipeca, el 17.
La fuga, que vecinos aseguran fue reportada en diversas ocasiones durante meses sin recibir una solución definitiva por parte de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa), finalmente colapsó durante el fin de semana, provocando que las aguas residuales se extendieran hasta la calle 17, una de las avenidas con mayor circulación.
Ante la magnitud del derrame, cuadrillas de la Comapa trabajaron durante la noche y la madrugada para contener el flujo de aguas negras. Sin embargo, las labores, que se prolongaron hasta alrededor de las 4:00 de la mañana, no fueron suficientes para resolver la emergencia.
Posteriormente, el organismo utilizó una pipa con agua potable para lavar las vialidades afectadas, entre ellas los tramos de 22 Juárez a Guerrero, además de las calles Hidalgo, Morelos, Matamoros y Guerrero, así como parte de la calle 17, con el fin de retirar los residuos y mitigar los malos olores, desperdiciando miles de litros de agua potable.
No obstante, los trabajos quedaron inconclusos. En el cruce de 22 y Juárez permanecen dos zanjas de aproximadamente un metro de profundidad, llenas de aguas negras, lo que representa un riesgo para peatones y automovilistas, además de mantener un foco de contaminación en pleno centro de la ciudad.
La magnitud del problema también obligó a cancelar la edición de Libre 17, debido a que las condiciones sanitarias y los trabajos de reparación impidieron el desarrollo de las actividades previstas.
Hasta el cierre de esta edición, comerciantes, vecinos y automovilistas continúan enfrentando afectaciones por el cierre parcial de la vialidad y esperan que la Comapa concluya la reparación de manera definitiva para evitar que el problema vuelva a repetirse.
